Martes, 7 de Abril de 2009
primer periódico ciudadano de españa
Bueno, no, pero casi, porque si Pepiño Blanco puede ser ministro (de Fomento, además), cualquiera, empezando por mí, puede ser ministro, excelentísimo embajador, almirante, archiduque, hiparco, centurión o —mi preferido— comodoro en excedencia de los puñeteros lanceros bengalíes.
Bueno, no, pero casi, porque si Pepiño Blanco puede ser ministro (de Fomento, además), cualquiera, empezando por mí, puede ser ministro, excelentísimo embajador, almirante, archiduque, hiparco, centurión o —mi preferido— comodoro en excedencia de los puñeteros lanceros bengalíes (the pugneterian bengali lancers excedency commodore 64, en el original). Partiendo de ahí, el resto de la nueva banda pues como que me parecen eminencias lustrosas: Manuel Chaves, joven promesa del socialismo español (allá por el siglo XII), se ocupará de desmadrar del todo la configuración territorial del Estado; Gabilondo, hermano de Gabilondo, se ocupará de lo de Gabilondo, que es la metafísica boloñesa; Trinidad Jiménez consigue uno de los chollos: un ministerio (de Sanidad y Políticas Sociales) sin competencias reales, ya que están todas transferidas; Elena Salgado, que podría perfectamente haber relevado a Carme Chacón, porque de Defensa sabe, alivia a Solbes, que por fin es ex ministro, y empezará a preocuparnos a los mortales; Ángeles González Sinde se hace cargo de Cultura, que es otro de esos ministerios ornamentales.
¿Ministerios que desaparecen? Ninguno. Los ministerios solo se reducen en épocas de crisis económica, y no es el caso. Nuestra economía es sólida, nuestro sistema bancario es líquido y nuestras expectativas son gaseosas. Por eso, en vez de reducir ministerios lo conveniente es aumentar vicepresidencias (que ya son tres, camino del récord). Además, visto que por primera vez en la historia de la filatelia —e incluso de la ornitología— el partido del gobierno va a tener a sus tres primeros espadas en el ejecutivo —Zapatero, Chaves y Blanco—, lo más probable es que la crisis internacional salga cagando leches, asustada o así. Lo malo del asunto (malo para el PSOE, se entiende) es que poner toda la carne en el mismo asador suele terminar a hostia limpia.
Ah, pero el Consejo Superior de Deportes… parada dramática… mirada desafiante para calibrar el shock entre la audiencia… pasará a depender de Presidencia del Gobierno, vulgo Zapatero. Total, que otra mentira y tampoco esta vez se convoca a Raúl.
Pues nada, a ver si este gobierno dura menos del año que ha durado el anterior (o menos, si contamos la dimisión de Bermejo). Estas rapideces crean afición.
![]()

Suscribirse
Lo de la metafísica boloñesa te ha quedado bordado. Yo ya me estoy relamiendo, porque el espectáculo va a ser de película, siempre que uno logre sobreponerse a la vergüenza ajena.
Si Zapatero es presidente, ¿porqué Blanco no iba a ser ministro?
@Miguel: Pos también es verdad…
Como la dejen, el nuevo miembre menestra González Sinde acaba con el adsl en un mes…
http://www.internautas.org/html/5506.html
Solo le falta eso a mi Vodafone, que alguien empuje un poquito.
De acuerdo con Donís, lo de que es un ministerio ornamental……. ya veremos la que monta la Sinde.
Y quitando a esta perla, me parece mas grave que no haya reducido ministerios. Como dices en el post, de hecho aumenta una vicepresidencia. Vamos, que lo de la austeridad para los monjes.
Eso sí, en lo que no falla es en dos cosas:
- Sigue la máxima maquiavélica de poner ineptos a su alrededor, para parar golpes y para que no le coman la tostada
- Nos tiene entretenidísimos
Venga hombre, ¿y lo que nos vamos a reír? Pero por no llorar, claro. Sólo vamos a echar de menos a Dª Magdalena y sus históricos hallazgos verbales.