Lunes, 8 de Junio de 2009
primer periódico ciudadano de españa
Cuando uno oye las palabras novedad o nuevo relacionadas con el libro Titadyn de Iglesias y García-Abadillo, y que ello obliga a reabrir el caso del 11-M, llega inevitablemente a la conclusión de que quien así se expresa no ha leído el libro.
Cuando uno oye las palabras novedad o nuevo relacionadas con Titadyn, y que ello obliga por tanto a reabrir el caso [1] del 11-M, llega inevitablemente a la conclusión de que quien así se expresa, a) no ha leído el libro, b) no está al corriente de lo publicado en los últimos cinco años, c) tiene intereses en la cuestión (confesables o non, muebles o inmuebles), d) está de guasa, d’) está en la inopia, e) se pirra por las majaderías, f) es Pedro J. Ramírez, Federico Jiménez Losantos, Casimiro García-Abadillo o cualquiera de sus miles de replicantes, ecos, calcos, dobles o fotocopias en plena jornada de ventas. Reempaquetar noticias y opiniones antiguas como si fueran el último grito de los teletipos y los magines es inveterada costumbre de la casa dirigida por Pedro J., y particularmente en el 11-M la han exhibido sin recato. A mayor abundamiento —quicir, por si tanta repetición la causa algún arrechucho amnésico general [2]—, en El Mundo también gustan de hozar en el olvido para acusar a los demás de pecados de los que ellos mismos son reos, tal como ilustró sobradamente Rasmo en un artículo que es casi un museo de hipocresía (Parte I | Parte II).
En este contexto de contumacia, la chulería con que ahora se publicita que Titadyn es la prueba científica definitiva, o la machaconería con que algunos ilusos, y un número de desalmados, insisten en que ¡por fin! está científicamente demostrado y vale ya, produce el efecto secundario de activar la neurona memoriosa de los chicos buenos, que echa una ojeada a lo que hay, suspira aburrida y concluye: «Nada nuevo. Pero nada, tú». El Mundo, que puede que ya no disfrute de la franquicia Varapalos Inc. para España, anticipaba en mayo de 2007 el contenido del informe que ahora publica inesperadamente una de sus empresas hermanas: Varapalo científico a la versión oficial del 11-M. Dos semanas después, a primeros de junio de 2007, por si algún cazurro no había tomado nota, se insistía en que «Rematada» la versión oficial, ya solo queda la tesis del Titadyn. Es verdad que estuvieron discutiendo un par de días sobre cómo se titularía el trabajo que demolería de una vez por todas la versión oficial. Federico Jiménez Losantos demostró ahí su talento con una feliz idea. O, en efecto, nada nuevo.

La palmaria ausencia de novedades puede abordarse desde distintas perspectivas y con diversos fines expositivos. Podríamos invocarla, por ejemplo, para calibrar la desvergüenza de quienes, pro domo súa, han violentado emocionalmente a cargos públicos y candidatos —Rosa Díez, Mayor Oreja [3]—, que en lugar del clásico «yo he venido a hablar de mi libro» se han dado de bruces con un indecente e inaudito «has venido a hablar de mi libro». O cabría igualmente estudiar el extraño papel —lo que se dice rarorrarorraro— desempeñado por la Asociación de Ayuda a Víctimas del 11-M (y su presidenta Ángeles Domínguez), adornado por la insólita circunstancia de que tanto su abogado como su perito en el juicio han publicado, con apenas seis meses de diferencia, sendos libros cuya honestidad argumental es más que problemática y cuyas novedades caben en un cero. También sería posible examinar el impacto público y judicial que se busca con esta bambolla ante la inminente vista oral en la demanda (texto completo) que Sánchez Manzano, jefe de los Tedax cuando el 11-M y hasta finales de 2006, interpuso en su día contra Pedro J. Ramírez, CGA, Federico Jiménez Losantos, Fernando Múgica y Unidad Editorial, editora de El Mundo. Sin descuidar que pudiera ser la enésima floritura del dramón «vamos a joder a Mariano». O todo ello a la vez y más. Seguro que trataré alguno de estos asuntos en próximos días, pero hoy me quedo con una broma pesada de las hemerotecas. Muy pesada, de hecho.
Dejémonos de anécdotas formales y pillemos cacho. Dice CGA en la segunda página de texto del prólogo (p. 15):
Como adelanto de lo que contiene este estudio científico, al que llamaremos «Informe Iglesias», y que ha sido visado por el Colegio Oficial de Químicos de Madrid, resaltaré dos de sus más esclarecedoras conclusiones. La primera, que es «altamente probable» que al menos en el foco número 3 de la estación de El Pozo estallara Titadyn. En ningún caso en ese foco estalló Goma 2 ECO. La segunda, que las muestras M-2 (resto de explosivo hallado en la furgoneta Renault Kangoo) y M-3 (la muestra patrón de dinamita Goma 2 ECO utilizada para cotejo con la anterior) «provienen del mismo cartucho».
Se recordará que tales dos supuestas «revelaciones» abrieron las ediciones de El Mundo los pasados 11 (Un informe químico concluye que el 11-M explotó Titadyn) y 12 de mayo (La Goma 2 de la Kangoo salió de un cartucho de los Tedax). CGA pone en situación al lector (pp. 15.16):
La primera de estas conclusiones (el «altamente probable», para un científico, significa estar en el umbral de la certeza absoluta) es de por sí lo suficientemente trascendental como para replantearse de forma completa el relato oficial de los hechos …
La segunda de las conclusiones antes apuntada arroja luz sobre una sospecha latente durante todo el proceso: la comisaría de los Tedax, al mando de Juan Jesús Sánchez Manzano, pudo manipular las pruebas para orientar la investigación hacia un único explosivo y, por tanto, hacia una autoría concreta.
En cuanto a la primera gran «revelación», ¿dónde está la novedad, do el escándalo? ¿Purcuá tanto alboroto ma non troppo? El perito Iglesias (DNI 1.457.157-S) ya había empleado esa misma expresión —«altamente probable»— en las conclusiones de sus consideraciones en la pericial ordenada por Gómez Bermúdez:
La presencia conjunta en la muestra M-1 de DNT, EGDN, NG, componentes de TITADYN, indica que es altamente probable que este explosivo haya estallado en el foco nº3 de la estación de El Pozo.
Sabido es que lo que ahora se vende como prueba científica definitiva no obtuvo el respaldo de la mayoría en la pericial, cuando —entonces sí— pudo ser sometida a controversia privada (entre los peritos) y pública (en el plenario), y en definitiva el Tribunal tampoco la estimó concluyente o decisiva, limitándose a reconocer su existencia con un vago «no se puede descartar la presencia de otra u otras marcas de dinamita [distintas de la Goma 2 ECO] (hipótesis más favorable a las defensas)». Lícito, pues, cuestionar qué sentido tiene solicitar ahora por esta razón la reapertura del caso. El juez movería los papeles y preguntaría que qué han fumao.
Pero ante la segunda magnífica «gran revelación que exige reabrir el caso» —a saber, que la Goma 2 ECO «supuestamente encontrada en la Kangoo» procede del mismo cartucho que la muestra patrón con que fue comparada— tal vez su señoría se cabreara. Y aquí llegamos a la broma pesada. ¿Es esta una conclusión científica original del perito Iglesias? Más bien no. De hecho, recurrir por su parte al ojímetro de toda la vida para unimismar ambas dinamitas obedece a una necesidad judicial de CGA… que es, en resumen, el padre de la parida. Gracias a David Miller, que me ha prestado su condensador de fluzo portátil, podemos trasladarnos tan pimpantes hasta julio de 2006 —¡un año antes del juicio, un año antes de la pericial conjunta, hace tres años, oiga!— para recuperar una de las piezas más bochornosas en la cacería de El Mundo —en este caso personificado por CGA— contra Sánchez Manzano. La cosa se titula El informe del 11-M entregado por los Tedax da un resultado inverosímil (negritas añadidas):
Según los expertos consultados por EL MUNDO, es materialmente imposible que dos muestras (una de ellas indubitada) se contaminen al mismo tiempo de una misma sustancia.
Lo más probable, según apuntan dichas fuentes, es que Sánchez Manzano -que, como se ha visto, tenía mucho interés en demostrar que el explosivo utilizado era Goma 2 ECO y no ningún otro- enviara al laboratorio de la Policía Científica una muestra patrón contaminada efectivamente con metenamina, y que la muestra remitida para el cotejo no fuera la que se obtuvo en la Renault Kangoo, sino una parte de la misma muestra que se mandó como indubitada.
Según esa interpretación, de esa forma habría total garantía de que el resultado fuera inequívoco: una y otra serían iguales. Es decir, Goma 2 ECO, como Sánchez Manzano quería demostrar …
En resumen, que en el sumario no se podrá determinar si lo que se remitió para su análisis por parte de los Tedax a la Policía Científica el día 11 de Marzo era, en efecto, un resto del explosivo encontrado en el papel parafinado de la Renault Kangoo u otro idéntico a la muestra patrón de la Goma 2 ECO contaminada.
Por nuestro compañero y sin embargo amigo José Donís sabemos que este extracto en concreto fue aducido en su día por el abogado de Sánchez Manzano en la demanda mencionada supra. ¿No es maravilloso que el perito Iglesias, por sus propios medios e iniciativa y animado por su insobornable espíritu científico, haya llegado tres años después a la misma extravagante conclusión que su coautor CGA? ¿No es wonderful?
En el próximo capítulo del emocionante serial Abadillo el Químico, que se emitirá en este mismo canal después de las noticias, profundizaremos en este y otros aspectos entretenidos de la turbia cacería emprendida contra un servidor público en las páginas de Titadyn.
Notas
1. El arrojo de AES para acudir a los tribunales es tan de aplaudir como el número de agente de la perito que figura en su denuncia, que aparece en esa página enlazada abajo del todo. Ciertamente, también resulta una parajoda deslumbrante que el abogado de AES que ha presentado la denuncia —por cierto, número tres en la lista europea que se votó ayer— elogiara en 2008 el libro Conspiranoia de Enrique de Diego. Soy de la opinión de que a los españoles nos tendrían que cobrar por serlo; es que te sientas en la grada de la vida, coges las palomitas y es un no parar. ↑
2. Del tipo «Ahora que estamos todos. Oye, ¿publicamos esto el año pasado? No macuerdo. Yo tampoco. Ni yo. Pos sacadlo el lunes». Tres meses después: «Oye, ¿al final publicamos aquello? Y yo qué sé. ¿Qué es aquello? ¿Ein? ¿Mice a mí? Bueno, pos sacadlo este martes». ↑
3. La violencia emocional contra Mayor Oreja, en este caso indistinguible del cabreo del tendero cuando la vecina pasa de largo hasta el Carrefour, ha tenido en esta mañana poselectoral su corolario: «Ya el jueves, en la entrevista que le hicimos a Jaime Mayor, probablemente la única realmente mollar y significativa, y con su picante y su rifirrafe, etc. a propósito del 11-M (comportamiento lamentable por cierto, que ahora que ya ha pasao cabe recordarlo; el comportamiento de Jaime Mayor con las víctimas del terrorismo, que son también las del 11-M, fue lamentable, penoso, sórdido, de un cobardón que daba repelús, pero en fin…)». Y todo eso por no plegarse a hacer publicidad de un libro mendaz. A veces creo que la venta de brújulas morales sería un negocio que daría pingües beneficios. ↑
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jajajajaaaaaaaaa ¡cómo me he podido reir, maestro! Vaya varapalo. Si Perico Jeta Zola, alias Reapertureitor, pensaba que no iba a tener réplica su revival… no conoce a los perros de presa.
Ya bramó para reabrir: “El 14 de agosto de 2005, en la Carta del Director de Pedro José Ramírez, titulada: “Primera exposición razonada a favor de la reapertura de la Comisión del 11-M” (cogido de la demanda de SM a El Mundo)… Y ahí sigue el tio, dale que te pego, patético. Es el hazmereir entre sus colegas.
Enhorabuena por el magnifico serial de desmonte. Luego lo empaquetas y lo envias al COQM para que se echen unas risas a costa del imparcial químico metido a fiscal acusador.
Maestro., no había tenido tiempo de leerlo, pero supera todo lo que se ha escrito en los últimos tiempos sobre estos pillos. Está lleno de hallazgos felices, como “Varapalos Inc”, y otros.
felicidades…
Buenísimo, buenísimo, buenísimo. Voy a seguir con la serie ahora mismo, jajaja
Dice Marcello en Leña al cabezón:
“Ahora el cabezón que se prepare… Y que se cuide Manolo Chaves de visitar las empresas mineras de por allí, no vaya a ser que los sabuesos del mundialito lo pillen jugando con un cartucho de Titadyne y entonces sí que se acabó”.