Lunes, 22 de Junio de 2009
primer periódico ciudadano de españa
Yo no tengo ninguna esperanza puesta en los actuales disturbios iraníes, ni en los principales personajes del drama. Francamente, decantarme por alguien que sube a la azotea a gritar vivas a Alá siguiendo las consignas del fundador iraní de Hizbalá no figura entre mis costumbres nupciales.
Se pregunta nuestro colaborador Judas que dónde están los suyos. A la vez, me manda un amigo un correo que da pie a un quilométrico intercambio de pareceres, como en los viejos tiempos, y que resumiré para ver si de paso pongo alguna idea que a Judas le valga de respuesta.
Yo no tengo ninguna esperanza puesta en los actuales disturbios iraníes, ni en los principales personajes del drama. Francamente, decantarme por alguien que sube a la azotea a gritar vivas a Alá siguiendo las consignas del fundador iraní de Hizbalá no figura entre mis costumbres nupciales. Además, hablando de disturbios, los de ahora no son los primeros. Ya en 2003 hubo la llamada Revolución de los Estudiantes, en la que había tantos estudiantes como el 10% de los manifestantes. Me pregunta mi amigo si entonces se gritaba «¡Muerte a Jamenei!», y yo, como las folclóricas de gira promocional, le digo que me alegra mucho que me haga esa pregunta:
For more than a week, university students in Iran have been staging nightly protests. At first, the issue was rising college tuition costs. But before long, thousands in Tehran and elsewhere were shouting for democratic reforms. Some clashed with riot police. Some called for the death of Ayatollah Ali Khamenei, Iran’s supreme religious leader. Still others denounced Iran’s elected president, Mohammad Khatami. On Sunday, President Bush, who once identified Iran as part of the axis of evil, endorsed the students’ protests.
Quiere saber luego mi amigo si me parece significativo que esta vez el propio Jamenei haya comparecido para dar instrucciones a los suyos y le respondo que no, que ya lo hizo también en 2003 y que de hecho a Jamenei le gustan los micros más que a un tonto los palotes. Aventuro que, como a Jomeini le pasaba igual, pues lo de bozacas es que debe ir con el cargo de Imán de la Revolución Islámica o eso. Por si tiene interés en el personaje Jamenei, le paso un libro sobre el interfecto (Rapidshare, pdf, en inglés). Entre unos comentarios y otros le detallo mi composición de lugar:
NADIE que no haya sido aprobado por el régimen puede presentarse a las elecciones, ERGO cualquiera que gane las elecciones en ese régimen es más seleccionado que elegido (en inglés mola: not elected but selected). Lo cual incluye también a los 290 miembros del Parlamento. Pero es que además el presidente de Irán es poco más que un cargo honorífico. El que manda es el líder de la revolución, que es quien dirige las FFAA y la Guardia Revolucionaria (que según distintas fuentes es MÁS poderosa que las FFAA en personal y material).
Añado ahora que el pucherazo, que en efecto ha existido, solo demuestra lo adecuado de mi composición de lugar. Y miro hasta 1981 para encontrar un porqué en el actual not elected but selected (énfasis añadido):
In August of 1981, President Mohammad-Ali Rajai and Prime Minister Mohammad-Javad Bahonar were assassinated in an explosion. Ali Khamenei was then elected as the third president of Iran in the Iranian presidential election, October 1981. He put forward Ali Akbar Velayati as his prime minister, but the Iranian parliament did not give him the vote of confidence, and he was defeated with a vote of 80 to 74. Subsequently, Ali Khamenei, though he had strong disagreements with Mousavi, as a compromise with the left-leaning parliament, agreed to offer him, Mousavi, for the post of premier. On October 28, the parliament approved Mousavi with a vote of 115 to 39. Mousavi became the 79th prime minister of Iran on 31 October 1981, and remained the prime minister of Iran until 3 August 1989, for eight years.
The conflicts between Mousavi, who belonged to the left wing of the Islamic Republic, with Ali Khamenei (the current leader of Iran), who belonged to the right wing of the Islamic Republic, continued during their eight years of shared governance. However, an escalation in conflicts between the two led to Mousavi’s resignation shortly after the end of the Iran-Iraq war in 1988. As the prime minister, Mousavi had the full backing of Ruhollah Khomeini, the supreme leader, and he refused to accept his resignation. Mousavi is remembered as leading a government that did not tolerate dissent.
Ante una ingenua observación mía, me dijo Judas en Facebook que la cosa ya no era sobre Musavi. Vale. Pues será sobre una ilusión óptica.
Que no comparto.
![]()
Manel, la cosa es ya sobre un gobierno que ordena disparar a su población, y sobre mujeres que quieren ser ciudadanas.
El pasado de Musavi es espeluznante, estamos de acuerdo. En su campaña, sin embargo, hablaba de derechos de la mujer y libertad de expresión. Hasta recriminaba a su oponente su retórica negacionista.
Hablemos de Fraga.
Judas, cualquier persona de bien, o simplemente sensata, condena la represión habitual que ejerce una dictadura, sea la china, la mianmarense, la venezolana o la sudanesa. En cualquier caso me parece que si la cosa es sobre un gobierno que ordena disparar a su población, entonces la cosa se diluye bastante en la normalidad gubernamental. En las democracias liberales es que estamos mal acostumbrados, pero el mundo es mayormente de esa otra manera. Y el musulmán ni te cuento.
Como ironía no está mal eso de que un fulano que apoyó totalmente la fatwa —de su jefe y amigo y valedor Jomeini— contra Salman Rushdie salga ahora con «libertad de expresión», entre otras cosas porque sabe que no depende del cargo para el cual se presenta el poder abrir más o menos el grifo de la censura (como has comprobado en vivo y en directo en la actual crisis). Por otra parte, suele pasarnos a los europeos (y estadounidenses) eso de confundir la «libertad de expresión» del mundo islámico con la nuestra, cuando no tienen mucho que ver. Ellos no están por nuestra libertad de expresión.
Captas la idea al compararle con Fraga, aunque realmente es mucho peor de lo que fue Fraga nunca. Quizá Carrillo en sus buenos tiempos, y tampoco. Como fuere, si aceptamos Fraga como animal de compañía, tendrás que reconocer que planteas un montón de entretenidas parajodas. ¿Te preguntas en tu pieza por qué la izquierda apoya la memoria histórica aquí pero no la apoya en Irán? ¿O por qué lucha contra Franco después de muerto pero no contra Jamenei que vive y colea?
Yo, sin ser de los tuyos, lo que puedo decirte es que la izquierda nunca ha luchado contra ninguna de sus dictaduras. Y esa, sospecho, es la respuesta que te jode a las preguntas que te haces.
Discusión aparte, si quieres profundizar en Irán conozco a uno que puede pasarte de estrangis unos 30 libros.
“Y esa, sospecho, es la respuesta que te jode a las preguntas que te haces.”
Ese es el meollo, Manel. El resto son sólo pataletas pseudoidealistas que se me escapan.
Más allá de eso, el que periódicamente haya revueltas, manifestaciones y este tipo de semanas negras me indica algo que no puedo concretar pero que me lleva a pensar que bueno, tal vez, algún día saldrá algo medianamente decente de ahí. Seguramente no sea en esta vuelta, quién sabe.
Mi texto, de todos modos, viene provocado porque…
“cualquier persona de bien, o simplemente sensata, condena la represión habitual que ejerce una dictadura, sea la china, la mianmarense, la venezolana o la sudanesa”
… algo malo pasa cuando esa premisa no se cumple. Y mi impresión es que en mi lado ya no se cumple, y no me gusta y lo digo. Convendrás conmigo en que si la idea es despertar alguna conciencia salvable mejor que el despertador sea de izquierdas, que a nosotros siempre nos recibirán mejor que a un declarado derechista. O no, que ya tampoco lo sé.
Aquí me parece que ya bordeamos el legendario asunto de la «legitimidad moral de la izquierda». Yo no soy especialista, como sin duda demuestra el hecho de que solo os veo los defectos. Pero es que, sinceramente, por más esfuerzos de memoria que hago y por más atlas históricos que consulto para la ocasión sigo sin encontrar cuando la izquierda ha cumplido —a tiempo, no a cojón visto— con la premisa. Que no es de ahora, vamos. Que es de siempre. Aunque ya te digo que a la izquierda solo le veo los defectos.
Sólo se me ocurren respuestas estúpidas del tipo “déjame intentar cambiar a la izquierda desde dentro” y similares, algo verdaderamente impropio de un pesimista antropológico como el que firma. Lo único decente que te podría responder es que es a la humanidad a la que sólo le veo defectos, y la izquierda que presentas es consecuencia y no causa, pero sería estirar las camisas ya de once varas.
Así que me la envaino.
Hablemos de los derechos de hombres, mujeres y homosexuales, hablemos de causas y no efectos, como Cuba.
Es broma.
El primer problema de la izquierda en mi opinión es que es simplemente una reacción moralista a ideas abstractas con respecto a injusticias que no comprenden bien, y en base a su propio egoismo filantrópico y creencia de que son los más listos del mundo por tener esos buenos deseos se ponen constantemente a perorar tanto sobre como cambiar el mundo sin atenderlo, que sólo basta que un dictador se ponga a recitar los mismos buenos deseos para tener de su lado a todos los tontos virtuosos que diría Revel.
Por lo demás, la democracia al ser un sistema en apariencia bastante más imperfecto de lo que puede ser una dictadura (aunque su flexibilidad en un estado de derecho razonablemente definido) no puede ser nunca suficiente para un moralista que siempre añora la perfección (en este caso incluyo a todos los tipos de moralistas, ya sea de izquierdas o de derechas).
(aunque su flexibilidad en un estado de derecho razonablemente definido le hace superior) , quería decir.