Jueves, 24 de Septiembre de 2009
primer periódico ciudadano de españa
David Millán
Ante todo, vaya por delante que me apena sobremanera el lamentable estado de la cinematografía patria. De la misma manera que me alegran los muchos logros de nuestros deportistas, escritores, pintores, músicos y científicos, me entristece que nuestro cine esté para los restos, sobreviviendo a duras penas gracias a la sopa boba de las ayudas públicas.
Y es que nunca me cansaré de repetirlo. Para hundir a una cultura (o más concretamente a una industria cultural), basta con subvencionarla a espuertas, hasta que no dé más de sí. No hay nada mejor que un buen subsidio para convertir a los cineastas en oficiosos comisarios políticos, más pendientes de complacer al gobernante de turno que al potencial espectador.
Esto es lo que ocurre con nuestro cine, gracias al intervencionismo estatal, autonómico, local y de cualquier otra administración pública que inventen en el futuro. Cuando un director recibe ingresos contantes y sonantes independientemente de que su película despierte o no interés en el espectador, los incentivos para dar a luz un buen producto desaparecen casi por completo.
Es entonces cuando se ruedan películas que (salvo honrosísimas excepciones) no interesan a prácticamente nadie, y que demasiadas veces ni siquiera llegan a estrenarse en sala de cine alguna. De esta guisa, no es de extrañar que la mayor parte de los ciudadanos de este país pasemos olímpicamente de nuestros largometrajes, incluso cuando pueden descargarse gratuitamente a través de las redes P2P. Y eso que -así por lo general- no somos muy exigentes. Solo queremos que nos cuenten una buena historia, que consiga (durante al menos hora y media) que olvidemos nuestros problemas, al elevarnos con la imaginación hasta la estratosfera.
Ante este desolador panorama la única solución que ofrecen nuestros prebostes consiste en aumentar las subvenciones a fondo perdido, con lo que el problema se enquista y aleja de una posible solución razonable, que pase por potenciar la iniciativa empresarial. Así que por desgracia ante el lamentable estado del enfermo nada podemos hacer. Solo constatar las causas de su patología y rezar por su alma. Doctores tiene la Santa Madre Iglesia, pero en mi humilde opinión mientras el Ministerio de Cultura siga existiendo tal y como lo conocemos en la actualidad el cine español jamás levantará cabeza…
Con todo lo dicho hasta ahora no creo haber añadido nada nuevo respecto a estas cuestiones, que tanto afectan al bolsillo del contribuyente y a nuestro acervo cultural. Sin embargo, cuando creía que la industria cinematográfica española prácticamente había tocado fondo, voy y descubro un nuevo motivo para la preocupación. Según he podido leer en la prensa seria, Ignasi Guardans (director general del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales) ha anunciado que los proyectos cinematográficos dirigidos por mujeres recibirán hasta un cincuenta por ciento más de subvenciones «como reconocimiento a la igualdad de género y en sintonía con lo que impone la Ley de Igualdad» (¿?).
Al leer semejante gilipollez aserto (que entra en directa contradicción con el artículo 14 de nuestra Constitución) me he quedado a cuadros, por decirlo de una manera suave. Por lo visto, según la atípica aritmética de la Ley de Igualdad, dos personas de distinto sexo son iguales si la mujer recibe un trato de favor respecto al hombre. Estos cálculos -que quizá podrían tener sentido en el contexto de la física cuántica, de las matemáticas del caos o del analfabetismo funcional de la LOGSE- se convierten en un sinsentido cuando los aplicamos a personas de carne y hueso. Sencillamente, no hay por donde cogerlos. Y si dentro de esta movida desigualmente igualitaria metemos por medio al Ministerio de Cultura (que es, curiosamente, el menos cultural de los ministerios), entonces más vale que nos temamos lo peor. El ocaso del cine español está servido…
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David:
Desde el profundo respeto que tengo por tu capacidad intelectual y moral, a pesar de otras profundas discrepancias, te pido que dejes de anunciarte en Periodista Digital. Tu prestigio merece más que un medio que ha publicado dos noticias falsas en el último mes (sin ninguna enmienda) y la infame campaña en contra de las hijas de Zapatero de las últimas 48 horas, que se salda con OCHO notas en primera plana sobre dicho tema y absolutamente ninguna sobre ningún otro tema español o mundial.
Un cordial saludo.
Pues yo te pido, comprendiendo y respetando lo que dice Luis, que no dejes PD. Eso de que tu blog baje por la columnita lateral es la manera más cómoda de saber que hay algo nuevo. Y hay otras formas:
http://blogs.periodistadigital.com/politicamenteacorrecto.php/2009/09/27/etica-periodistica
Leyendo comentarios sobre la patética entrevista al jeta de Jose Luis Cuerda, el “anarquista subvencionado” (más cara dura imposible), me encuentro con esta perla de Vicente Molina Foix haciendo el ridículo con su fascismo guay en el cine español:
“Puede usted irse tranquilo. Ésta es una película de izquierdas”
http://www.elboomeran.com/blog-post/79/7673/vicente-molina-foix/diario-de-rodaje-3-un-titulo-de-izquierdas/
Y los comentaristas son de nivel, le pegan un repaso que lo deja temblando.