Martes, 26 de Enero de 2010
primer periódico ciudadano de españa
Me han preguntado si tengo opinión sobre la sucesión de Zapatero, ese debate que, según creo, se abrió hace un par de meses con un artículo de opinión en las páginas de El País. Sí, la tengo. Soy partidario de que Zapatero se presente a las próximas elecciones generales como número 1 del PSOE. ¿Por qué, a quien la ha cagado tanto en tantos asuntos, habría que ahorrarle el correspondiente trago de su propia mierda? Presentándose de nuevo Zapatero ya no se pone en riesgo más que el propio partido socialista, y por nada del mundo quisiera yo que descubrieran antes de hora el final del cuento de Hamelin y se pasaran a la guitarra eléctrica. Otra cosa es si pienso que Zapatero terminará de pie la presente legislatura. Ahí tengo mis dudas, con una incipiente sospecha de dimisión que va tomando forma muy lentamente.
En el fondo, con todo, creo que a Zapatero hay que agradecerle el papel de antígeno que ha jugado en la dizque democracia española. Llevado por su turbia ideología o por su límpida incompetencia, o por la conjunción planetaria de ambas, chi lo sà, lo cierto es que ha dilatado tanto los límites estructurales del país —lo que no es distinto de desnaturalizarlos— que lo dejará en una situación lastimosa, no solo en lo económico, que digamos es lo más perentorio pero no lo más grave. No hay nada como el desastre que legará en 2011 (con dimisión) o 2012 (sin ella) para que los pocos lúcidos que van quedando en política se planteen la necesidad de una refundación de nuestro averiado sistema político. Una nueva Transición, por emplear el tópico. El paripé partitocrático no puede continuar indefinidamente, ni la abrumadora falta de transparencia de la Administración. Tampoco el sistema judicial, tras la muerte de Montesquieu, ha demostrado ser la alegría de la huerta, siendo más motivo de consternación que fuente de reparación de agravios. Y el espectáculo anacrónico de las taifas solo puede terminar como las otras veces, aquí y fuera de aquí.
Comme d’habitude, el mío es un punto de vista histórico o historicista, y por eso digo que hay que agradecérselo. Los ingenuos vicios de nuestra Constitución y las embarazosas imperfecciones de la construcción política resultante ya existían, y algunos llevamos denunciándolos desde los años 80 del último siglo del pasado milenio, pero Zapatero ha sido mano de santo para ponerlos de relieve.
![]()
De acuerdo en casi todo, menos en la dimisión. Debe presentarse, no hay alternativa en el zapaterismo, y para que puedan reconstruir el partido es necesario que pierda (y con él, toda su banda).
Lo de dimitir me parece imposible porque el tipo está fuera de la realidad y cuanto más presionen los que más le detestan (Felipe, Leguina, Rodríguez Ibarra…), menos piensa en dimitir. Él los desprecia profundamente.
Bueno, es que no pienso en una dimisión forzada por causas internas, sino externas.
¿Que causas externas podrían forzar su dimisión?,¿desde Europa le podrían dar un toque?. No se, es que yo veo a Zapatero un tipo tan impermeable a la realidad (coincido con Donís) que aún cree que para 2012 habrá solucionado todos los problemas del paro y si no basta con armar una campaña de esas tipo “crucifijo en las escuelas” o así por si le vuelve a funcionar (que afortunadamente creo que cada vez le funcionan menos) el metodo del agit-prop y aumentar la tensión que le dijo a Gabilondo.
Se está formando la tormenta perfecta, Castigador. Tenemos el huracán económico ocupando toda la península, que no escampará, y a la vez veo que por el Norte desciende una masa de aire caliente y bajos instintos —en forma de muerto mal enterrado— que se encontrará en las capas altas del Estado con un chorro de aire gélido y altas presiones procedente del Este, resultado de las elecciones autonómicas y municipales.
Lo que faltaba, Felipe González también dice que Zapatero no sólo debe ser el próximo candidato, sino que tiene que serlo. Zapatero ataja la presión del PSOE por su candidatura
Da la impresión que lo que quieren es que se coma el desastre él mismo, no el partido, pero la hecatombe la ven hasta los de Roures: Se buscan candidatos. Razón: PSOE.
Por eso braman quienes confunden negocios particulares con principios.
Como intenté escribir anoche y no pude: Manel, respecto a las causas internas para una dimisión, sólo digo que conviene no subestimar el poder del Reverso Tenebroso.