Miércoles, 24 de Febrero de 2010

primer periódico ciudadano de españa

Miércoles, 24 de Febrero de 2010, 12:04 horas | Ciencia
Enviar por correo

Print This Post

Los cuerpos del Sistema Solar comprendidos dentro de los ‘plutonianos’ son, en su mayor parte, cuerpos fríos a causa de la distancia de sus órbitas al Sol, de naturaleza rocosa, aunque geológicamente inactivos, con glaciares de agua, metano y nitrógeno congelado. Ésta es la fotografía cliché de estos planetoides.

Visite la página del autor

Ahora bien, desde hace algunos años se ha detectado en alguno de estos cuerpos variaciones en la luz reflejada, lo que se ha interpretado como el efecto de la contribución solar a sus superficies. Pese a la distancia, mínimas variaciones en el aporte de energía que estos cuerpos reciben del Sol es suficiente para provocar cambios ‘estacionales’ en su superficie. Dada la composición de estos cuerpos, la hipótesis más habitual es que el calor extra derrite parte de los glaciares de la superficie, que por tanto, menguan, a la vez que se libera algo de gas, formando una muy tenue ‘atmósfera’ estacional. Una vez eliminado ese aporte extra de energía, los glaciares vuelven a crecer, aunque dada la baja gravedad de estos cuerpos, parte del gas se escapa.

Ahora bien, esta teoría (bien fundada, por otra parte), se está viendo sometida a un desafío a consecuencia de las imágenes que el telescopio Hubble ha conseguido de Plutón, y que, tras el pertinente análisis, han comenzado a ser mostradas al público. Aquí puede leerse la nota de prensa original de la NASA.

Que Plutón iba a mostrar este tipo de cambios, nadie lo dudaba, dado por un lado lo excéntrico de su órbita, y por otro que la órbita de Plutón no está contenida en el mismo plano que los planetas del Sistema Solar, sino con inclinación respecto a los mismos. Estos dos patrones hacen que el aporte solar siga un patrón distinto al del resto de planetas. Pero incluso contando con esto, no se esperaba ver un cambio tan acusado en tan poco tiempo, tal como muestran las imágenes del Hubble.

El telescopio ha obtenido imágenes en las que pueden distinguirse distintas regiones del planeta, bien diferenciadas entre sí. Regiones en las que, además, se puede apreciar un cambio notable de unos años hacia acá, con cambios incluso de color (hay regiones que se han vuelto más rojizas) que pueden indicar incluso algún tipo de actividad geológica, o mejor dicho, algún tipo de actividad en la corteza del planeta.

Esta inesperada (por lo grande) actividad de Plutón servirá, según ha anunciado la NASA, para afinar el objetivo de la misión New Horizons. Esta misión, que despegó en 2006, consiste en enviar una sonda robótica a Plutón para estudiar de cerca este cuerpo. El tránsito más cercano, y sobrevuelo del planeta, se prevé para 2015. Con estos datos en la mano la NASA intentará que la sonda se centre especialmente en las áreas del plantea en que se ha observado una mayor variación, y muy especialmente en las regiones en las que se ha podido apreciar que el tono de la superficie ha variado a un rojo más intenso.

Y, en función de los resultados obtenidos por estas observaciones, quizá sea preciso replantearse la imagen de los ‘plutónidos’ como simples rocas inactivas.

1 comentario

Comentar

This site uses a Hackadelic PlugIn, Hackadelic Sliding Notes 1.6.2.
Archivos


Secciones

PortadaNoticias de EspañaNoticias del MundoLos titulares de la prensa

BrevesHemerotecaTribunael bhlog

MercadosDeportesCienciaHumor

El clima en EspañaSorteos y quinielas

 

Listado de etiquetasSindicación por RSSSi quiere escribirnos...

Quiénes somos | Publicidad | © 2003-2010 HispaLibertas | Colaborar en HispaLibertas | Términos y condiciones | Ayuda | RSS Firefox 3 Alojados en Servage, y contentos