HispaLibertas NG | El bhlog
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Manel Gozalbo
Llego aquí —léase ciber— y me pongo a fisgar. Le doy un repaso a la prensa y me alcanza la posmodernidad cuando, viendo el editorial en vídeo del director de ABC, la página se autorrefresca y me deja a medias. Renuncio a volver a reproducir el vídeo y me largo de blogs. Llego al de Mario García, que contiene un excelente resumen —el autor reconoce que alicorto y yo pienso que muy tibio, y acaso por eso sea excelente— sobre los errores de Garzón en el caso que ha motivado su suspensión cautelar. Algo indefinible de ese texto, o tal vez de alguno de sus comentarios, me lleva a la Wikipedia (W.) para consultar la entrada sobre Baltasar Garzón. No debería, ya sé, pero a veces soy humano y flaqueo.
Como es habitual, la entrada resulta manifiestamente mejorable, tanto en su redacción cuanto en la exposición de los hechos pasados y presentes. Me llama la atención, sin embargo, una tontería consignícola: dos veces se antepone ultraderechista a Manos Limpias, como si importara algo la ideología del denunciante. Está bien —es un decir— que así se lo parezca a Escolar, El País, Público y otros, pero uno pensaba que la W. vivía en un mundo menos adjetivado (en la página de discusión hay uno que lamenta la tendenciosidad de este aspecto). He querido comparar varas de medir buscando algún sindicato o grupo civil de extrema izquierda, pero como no se me ha ocurrido ninguno he optado por mirar qué entienden en la W. por extrema derecha. Dice la entradilla (súplanse los sic correspondientes):
Extrema derecha o ultraderecha son términos utilizados en política para describir movimientos y partidos políticos que sostienen un discurso ultranacionalista, xenófobo y autoritario, con una tendencia populista en defensa de la identidad nacional que puede no abogar por el mantenimiento de las instituciones y las libertades democráticas. También, se declaran democráticos y sus electores, en casos, no asocian a estos partidos posturas reaccionarias y antidemocráticas, aunque sus dirigentes puedan ser admiradores del fascismo, su estilo agresivo y su carácter excluyente
Ah caray. ¿Y qué será, pues, la extrema izquierda?:
La extrema izquierda, izquierda revolucionaria y ultraizquierda son términos utilizados en política para describir movimientos, partidos políticos y gobiernos que promueven y sostienen posiciones radicales de izquierda. La extrema izquierda promueve el igualitarismo completo. Se opone a un sistema económico, social o político estratificado. El término se usa frecuentemente para dar a entender que una persona es extremista o que tiene una posición política extrema o muy a la izquierda. En algunos casos, el término sirve para describir posiciones radicales de izquierda fuera del marco institucional democrático, alegando hacerlo en beneficio del pueblo.
A ver si lo entiendo: extrema izquierda describe a gente que sostiene posiciones radicales de izquierda, pero extrema derecha no describe a gente que sostiene posiciones radicales de derecha sino discursos ultranacionalistas, xenófobos y autoritarios. Interesante. El caso es que sigo leyendo en busca de algún grupo de extrema izquierda —por aquello de la comparación con Manos Limpias— y lo que me encuentro casi me obliga a darme a la bebida y la depravación. Bajo el epígrafe Grupos de extrema izquierda se lee (sics a porrillo, plis):
Existe un amplio espectro de organizaciones y grupos de extrema izquierda. Entre sus actividades están desde las acciones individuales (incluyendo acciones violentas como el magnicidios como en España o EE.UU.), hasta el boicot, la desobediencia civil activa y ocasioanlmente actividades terroristas sistemáticas como las llevadas a cabo por grupos terroristas, como ETA, GRAPO, o las Brigadas Rojas por ejemplo;
Se definen de extrema izquierda los principales grupos terroristas del mundo, como ETA en España, las FARC en Colombia, el Nihon Sekigun (Ejército Rojo Japonés) en Japón, la RAF (Facción del Ejército Rojo) en Alemania, las Brigadas Rojas en Italia, Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru en Perú, entre otros. Estos grupos están apoyados por partidos de extrema izquierda. También son considerados ultraizquierdistas los grupos antifascistas, algunos grupos antisistema y los grupos integristas árabes como Al Fatah (brazo armado de la OLP) o Abu Nidal (Organización revolucionaria de musulmanes socialistas).
Admito que me llega al corazón esta ingeniosa construcción: ocasioanlmente actividades terroristas sistemáticas. Se parece a eso que dicen que dijo el eminente J.J. Santos durante la retransmisión de la final de la Europa League ganada por el Atlético de Madrid: «Sale de Egea y bloca bajo los palos». O aquel famoso titular de prensa: «Le detuvieron fuera del recinto tras entrar». Pero bueno, volviendo a mis pesquisas: resulta que no me ayudan a comparar porque todos los grupos de extrema izquierda que mencionan son... terroristas (que, por supuesto, alegan serlo en beneficio del pueblo). Más perdido que un garaje en el estómago de un pato, vuelvo a la extrema derecha y leo, bajo el epígrafe La Extrema derecha en la actualidad el siguiente párrafo (sics a toda pastilla):
En la actualidad hay un cierto resurgimiento de estos movimientos, exacerbado por la actual crisis económica y la creciente inseguridad que los ciudadanos ven en su futuro.
En Europa ha aparecido una ultraderecha con un gran sentimiento euroescéptico, antiglobalización, y que lucha contra la inmigración de una forma nacionalista y en ocasiones, racista. En Europa, tienen una fuerte presencia en países como Holanda, Austria o Italia, donde son muy influyentes, y también en Francia, Reino Unido, Bélgica o Alemania. En España son grupos minoritarios, muy divididos y sin un líder común. Los dos extremos contra la democracia. La única formación ultra en España con respaldo significativo en las urnas es Batasuna Sin embargo, en Europa existe preocupación por el recuerdo de los episodios de la primera mitad del siglo XX.
Mi amigo el del ciber me pregunta si estoy bien, pues acabo de ponerme un embudo en la cabeza y tengo los ojos desorbitados y la lengua fuera, y solo acierto a señalarle la página de discusión de extrema derecha, donde vocifera uno: «Gente! La derecha no defiende el estatismo! eso es característico de la izquierda!», y poco después le corrige otro: «Ah y la izquierda no defiende el estatismo, eso es característico de ideas nacionalistas».
El muy cabrón me ha quitado el embudo, se ha bajado los pantalones y está bailoteando en mitad de la calle. Pa mí que mi amigo es de extremo centro.
Vista preliminar
Muy buen artículo. El temita, que va rondando y creciendo, merece más, es como para una monografía entrando a trapo. Muy útil Sopena, que llega a las cumbres de la gilipollez separando "extrema derecha" de "derecha extrema".
Me gustó mucho lo expuesto en el artículo de Mario García sobre los "errores de Garzón". De lo que discrepo es que pueda calificársele de tibio, porque el autor expresa al principio que siempre rehuyó este debate en su blog (leí más artículos de él y nunca quiso definirse si el juez Garzón le parecía prevaricador o no) y si ahora lo hacía era porque entendía que la gente tenía una idea equivocada de las verdaderas razones por las que se admitió una denuncia de Manos Limpias y Falange contra el citado juez. El artículo no tiene desperdicio ya que lo estructura, clasifica por fechas los hechos del encausamiento, y argumenta de forma clarificadora y facil de entender (los temas jurídicos para los legos en la materia siempre resultan difíciles de comprender) los errores que el autor entiende cometió en juez Garzón y la respuesta coherente de juez Varela (siempre según el autor, pero que a una persona ajena a estos temas, como es mi caso, le parecen coherentes y no cargados de parcialidad contra el acusado) a cada uno de ellos. Del resto del artículo de Vd., decirle que la ultraderecha y la ultraizquierda, vienen a ser lo mismo. Recuerde sino a Stalin y Hitler, y el pacto suscrito por ambos de no injerencia y neutralidad de las acciones bélicas que cualquiera de ellos pudiera tener en un futuro, justo antes del comienzo de la segunda guerra mundial. La perversión absoluta. Sin embargo Hitler se demonizó por toda las personas progresistas e izquierdistas del momento (también perdió la guerra y la historia la escriben los vencedores) y al "papaito" Stalin tuvieron que pasar años para descubrírsele los horrores que cometió contra su propio puebla mientras fue el máximo dirigente de su pais. Alberto.
Lo del artículo son dos cosas:
- Confusión, porque en política existe más de una dimensión. La teoría de las coordenadas políticas, no por manida menos cierta. Aunque yo aumentaría el número de dimensiones. (http://www.theadvocates.org/quiz).
- La redefinición tendenciosa del centro y demonización del contrario.
No es raro que la extrema derecha sistémica (variante antilosantiana) encarnada por el amigo Manel prefiera a la extrema derecha (supuestamente) no sistémica, que a fin de cuentas solía ser (recuérdese Gladio, p. ej.) el brazo armado “tonto de la ley”, por sus similitudes con el inefable Torrente.
Y digo “solía ser” porque resulta evidente que con la ultraderechización de la política mundial (i.e., corrimiento de ésta hacia ese extremo del espectro) la vieja extrema derecha tiene cada vez menos que hacer. No es raro, por ello, ver reconvertidos a viejos neonazis antisemitas en cantores de las gestas genocidas del ente sionista.
O sea, como los Manel y compañía...
Cordiales saludos.
¿Cordura o Cordero?.
¿Cordero o borrego?
¿Yo también puedo ser viejo neonazi antisemita reconvertido en cantor de las gestas genocidas del ente sionista?
Me hace ilu
Tú eres nada más que un difusor de maldad, amigo Donís. Y nada menos.
Algún día deberás dar cuentas por ello, y no precisamente ante tribunales humanos (que, por desgracia, están controlados por los tuyos).
Saludos cordiales.
No, hombre, no. Si amenazamos con penas ulteriores aquí el menda exije la suya.
...con fe de ratas y dedos gordos j-gatunos...