HispaLibertas NG | El bhlog
|
Manel Gozalbo
Estoy a punto de irme para siempre jamás de Castellón, mi ciudad natal y base de operaciones desde que regresé de Ibiza a finales de 2004. Las cosas de palacio que iban despacio se han acelerado, así que a punto quiere decir a pocos días, tal vez este fin de semana. Mis enseres, que se decía antaño, ya están empaquetados, y los pies se me hacen pepsicola de ganas que tienen de desbrozar horizontes. No puedo evitar ponerme panorámico y sentimental: estoy a medio palmo de romper mi récord, pues lo que hasta ahora se me antojaba insuperable —el viaje que hice a Irak recién terminada la guerra, con algunas calles todavía humeantes y todos mirándome como si fuera el primo de Chuck Norris— no pasa de ser, en comparación, una chiquillada. Lo de ahora es muy diferente: va a ser un viaje solo de ida porque no tendré sitio donde volver. Como solo se vive setenta y dos veces, todo lo que soy y todo lo que poseo —en sentido literal y figurado, real y metafóricamente, de verdad de la buena y de la de hablar por hablar— vendrá conmigo. Lo que haya tenido, lo que haya hecho y lo que haya sido en el pasado, que se quede ahí a recaudo de la desmemoria. No peco de nostálgico, así que eso ocurrirá más pronto que tarde. En cualquier momento me giraré y no habrá nada que ver. Por aquello de darle dramatismo lírico, ahora mismo pongo Onward en el reproductor. Es lo suyo.
Aunque ya no tiene remedio. Los últimos días he estado machacando, masacrando, destruyendo, quemando, rompiendo, cascando, triturando y malvendiendo decenas de objetos personales. Ruinas y testigos de vidas anteriores, esas pequeñas o grandes cosas cariñosamente llamadas trastos que acreditan el paso de uno por aquí abajo. Lo más doloroso ha sido dar atea sepultura a las 182 canciones que compuse en los años 80-90, minuciosamente despedazadas a prueba de cobrador de la SGAE. El rock se lo pierde. De las diez o doce que más me gustaban, la única prueba de que han existido será cuando ocasionalmente las tararee; del resto que se ocupe la amnesia, porque no tengo forma de pasar las cintas de casete a formato digital. Fotografías de lugares en los que he estado, fotografías de los hombres en que he ido creciendo, diplomas, certificados escolares, cientos de folios escritos con la vieja Olivetti azulada, cientos escritos con la eléctrica, abultadísimas carpetas con notas a mano y más libretas emborronadas de las que pude contar, recuerdos de Londres, cartas, cintas de vídeo, cedés, discos, ropa, unos pocos muebles, aparatejos, el ordenador de torre, pactos diabólicos, fósiles contemporáneos, cosas que daba por perdidas y cosas que nunca supe que tuve, tótems, guitarras, libros. Todo ha terminado en distintas clases de hoguera purificadora. Hacen falta huevos, pero un seppuku de estos mola. Soy una civilización desaparecida.
Pero no una civilización muerta. Ya digo que viene conmigo todo lo que soy y todo lo que tengo. Los documentos de identidad, claro, así como otros pocos papeles personales y dos o tres fotos de Mariad; y unos doce mil libros, el doble de los que tuve en papel; y 315 horas de música ininterrumpida y dos labios con los que silbar canciones inventadas sobre la marcha; y folios infinitos empotrados en el portátil; e incontables lugares que fotografiar y los contados pertrechos que hacen sabia y posible la vida.
Seguiremos informando, que dicen por ahí.
Vista preliminar
Portrayed in all the things you say, you're the day leading the way... Quan surts per fer el viatge cap a Ítaca, has de pregar que el camí sigui llarg, ple d’aventures, ple de coneixences. Qye sea largo, muchas las mañanas que entres en un puerto que tus ojos ignoraban, y que llegues a pueblos donde aprender de los que saben. Y que nos lo cuentes.
Buen viaje.
It's been a long road,
Getting from there to here.
It's been a long time,
But my time is finally near.
And I will see my dream come alive at last,
I will touch the sky.
And they're not gonna hold me down no more,
No they're not gonna change my mind...
Mi patria en mis zapatos, mis manos son mi ejército;
nace luna fría, nace y hazme olvidar.
Mírame, soy provisional;
tú también y nadie te comprenderá.
Saabes bien que soy hombre de campo
y que sólo tengo un descapotable,
cuando llegue el próximo domingo
voy traelo para impresionarte.
Tengo un tractor amarillo,
que es lo que se lleva ahora.
tengo un tractor amarillo,
porque 'ye la última moda,
hay que comprar un tractor,
ya lo decía mi madre,
que es la forma más barata
de tener descapotable.
Pingback: Viajar en bicicleta y vivir para contarlo | HispaLibertas
Pingback: Viajar en bicicleta y vivir para contarlo | HispaLibertas
“...el viaje que hice a Irak recién terminada la guerra...”
No será la iniciada por los imperialgenocidas en 2003, pues ésa todavía está en pleno fragor.
"...machacando, masacrando, destruyendo, quemando, rompiendo, cascando, triturando y malvendiendo decenas de objetos personales...”
[EDITADO]
Saludos.
Joplés, ¿también me has censurado eso?
Pero, ¿qué dije ahí, madre mía? Si me suena que sólo te sugería regalar, para ser buen “liberal” (no hará falta que te explique el juego de palabras, aunque puedes ver el DRAE).
Reconoce que aquí, Manel, al menos aquí... te has pasado.
[EDITADO: De repente has recordado que mi nombre es Manel. Bien.]