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Manel Gozalbo
Ahora que Osama Bin Ladin ha sido abatido en una mansión de Abbottabad especialmente concebida para refugiarle, es buen momento de recordar que el yijadismo no depende de los nombres. Sí, Bin Ladin, por su insolencia táctica y por un cúmulo irrepetible de circunstancias personales —millonario que alcanza la mayoría de edad justo cuando Juhayman al Utaibi se apodera militarmente de la Gran Mezquita de La Meca—, ha sido el símbolo del hodierno yijadismo, pero no es el primero que ocupa tal posición ni será el último. 'Bin Ladins' ha habido unos cuantos antes que él, con toda su misma carga simbólica y antioccidental, y alguno incluso se mantuvo en la cúspide durante más tiempo.
Ahora que Osama Bin Ladin ha sido abatido por las fuerzas especiales de los Estados Unidos, la incredulidad y el desánimo invadirán a los extremistas islámicos durante un breve período de tiempo. Pero conviene observar que ello no será producto de la pérdida de un 'general en activo' sino precisamente por la pérdida de un símbolo. En la pequeña urbanización donde residía el terrorista apátrida, rodeada por un muro coronado por alambre de espino, no había líneas de teléfono ni acceso a la Internet y quemaban la basura a diario para no dejar rastros. Las distintas ramas y franquicias de Al Qa'ida hace años que funcionan al margen de Bin Ladin, no porque no le necesitaran o no fuera sujeto de su devoción sino por encontrarse aislado de las cadenas de mando. Superado el duelo, volverán a la carga. No es en absoluto descartable que con algún atentado terrible y sanguinario. Por el contrario, lo más probable es que se produzca una cadena de atentados. Habrá, sin ninguna duda, una carrera entre varios candidatos a ocupar el lugar central, o cenital, que ocupaba Bin Ladin.
Ahora que Osama Bin Ladin ha sido abatido en su cubil, es probable que antes de dos meses caiga también Ayman al Zawahiri. En la operación contraterrorista de los peliculeros Navy Seals han muerto Bin Ladin y algunos hijos y guardaespaldas suyos, pero ese es solo el balance de víctimas. De lo que no se va a hablar es de la documentación incautada. Abbottabad, por otro lado, ciudad a rebosar de instalaciones militares, a unos 50 quilómetros de distancia de Islamabad, capital de Pakistán, es zona de refugio para varios otros líderes y terroristas islámicos centrados en la guerra contra India por Cachemira. Digo yo que alguna consecuencia habrá que sacar respecto del eterno doble juego de Pakistán. Según las primeras informaciones, el chivatazo que condujo a la localización de Bin Ladin partió de alguien relacionado con el ISI (Servicio de Inteligencia de Pakistán, militar), organismo que habría sabido desde mucho antes dónde se encontraba la pieza y no hizo/dijo nada.
Ahora que Osama Bin Ladin ha sido abatido... joder, qué felicidad me embarga.
Pues a ver si después de su muerte se llega a un consenso acerca de como se escribe su nombre.
El que no lo escribe bien es porque no quiere. Solo se trata de otro caso de vagancia cultural (en posmodernés se dice colonialismo o algo similar). Bin Laden es la pronunciación en inglés, donde la e se pronuncia i.
Pues acabo de entrar en ABCNews y escriben Bin Laden, con E. En CNN es igual y lo mismo en la BBC.
¿Cual es tu plan B?
Ah, ya entiendo, que la vagancia es de los yankis... ¿Y en "Ben" que suelen escribir (creo) los de La Razón de dónde sale?
Nop, la vagancia es nuestra, que en vez de aceptar la transliteración que la propia familia (ergo también el interfecto) da de su apellido, y que resulta ser la correcta, aceptamos lo que en su día impuso el periodismo estadounidense. En inglés, Laden se pronuncia Ladin.
Lo del Ben es una parida españolista que impuso Anson (antes Ansón) en su día. Significa hijo de, y como tal figura en decenas de pueblos de nuestra geografía (en la Comunidad Valenciana la mayoría, pero no solo: Benicasim, Benidorm, etc.).
En todo caso, ten en cuenta que en árabe no existe nuestro sonido vocal e, ni propiamente una letra e. Vamos, que no dicen amén, dicen amin.
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