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Manel Gozalbo
La aparición de un terrorista ilustrado, aunque en sí no constituya ninguna novedad, ha cogido al personal con el pie cambiado. Abundan quienes, casi satisfechos ante lo sucedido, se han dedicado a teorizar sobre el peligro de la extrema derecha europea en unos términos que jamás han empleado para referirse al peligro de la extrema izquierda, cuyo terrorismo ha sido indeciblemente más criminal y sigue presente entre nosotros. Lo que se explica muy sencillamente: existe la misma distancia entre lo que opinen en Interconomía y Breivik que entre lo que opinen en el Grupo Prisa o Público y ETA, y en bastantes aspectos estos últimos están mucho más próximos. O más explícitamente: se da el caso de que tanto en Rebelión (extrema izquierda) como en Stormfront (extrema derecha) se culpa a los mismos de lo sucedido en Noruega: a los judíos. Estamos, por tanto, ante otra sesión de cuchillazos ideológicos por parte de gente que aunque las circunstancias fueran distintas se habría comportado igual y que no tiene ninguna necesidad de entender a Breivik. Bastan cuatro improperios y reafirmarse en posiciones previas. Breivik, para ellos, no ha cambiado el panorama en absoluto. Flashman previene contra tan lamentable espectáculo.
Lo mismo sucede con la otra especie de exaltados habladores que ha irrumpido en el ruedo, aquellos que sin haber leído o entendido al terrorista noruego han querido subrayar su inexistente extremismo cristiano y poner la religión en el centro del debate. En este campo hay quien incluso, dándoselas de científico —y con peregrinos prejuicios sobre Al Qa'ida y el yijadismo, y que al ser corregido en Twitter le entra una pataleta infantil y te bloquea—, extravía al personal afirmando que Breivik dice «explícitamente» algo que en realidad no dice él, porque de lo que se trata, de nuevo, no es de comprender al terrorista sino de regodearse en las convicciones propias, y cuando digo comprender no me refiero a llamar a la compasión —para nada— cuanto a analizar qué cosas hay que corregir o subsanar al objeto de evitar la propagación de su ejemplo. Pero para los ateos evangelizadores, no tan distintos de los histéricos autoapologetas de arriba, la confusa realidad también ha de ser encajada a martillazos en el molde previo, que nunca se equivoca porque está construido con doctrina.
¿Y para qué hablar de los obtusos que inciden en la condición masónica del terrorista? Los dizque cristianos que niegan que Breivik sea cristiano porque sus matanzas no lo son en modo alguno, olvidan convenientemente que tampoco las matanzas son propias de masones, y menos aun de los de obediencia inglesa, cual es el caso, que son apolíticos (aspecto que Breivik lamenta, por otra parte), y todavía menos de una orden que sigue el Rito Sueco, que exige confesión de cristianismo adogmático a sus miembros, como también sucede aquí. Breivik, a juzgar por el atuendo masónico que luce en la famosa foto, no pasó de los grados más inferiores de la orden (Digno Maestro de San Juan, el grado 3 de 33), y de hecho no tuvo acceso —simplemente porque no perseveró, estaba en situación de durmiente— a los grados superiores, que incluyen precisamente los grados denominados templarios.
En realidad, no cuesta entender por qué Breivik se afilió a una logia. Al margen de que él mismo incluye la masonería entre sus aficiones e intereses —junto a mantenerse en forma, ópera, teatro, ciencia ficción, genealogía, heráldica, análisis bolsístico, viajar, etc., nada fuera de lo común—, lo cierto es que necesitaba ser iniciado para poder tomarse en serio a sí mismo. No se puede reclamar la herencia espiritual de los templarios históricos de los s. XII-XIV —los únicos verdaderos; el resto son fantasías esotéricas— sin haber penetrado en la cadena iniciática. Dado que la masonería moderna, aunque muy débilmente, es la única que en Occidente conserva la marca psíquica que imprimieron los maestros medievales en los ritos, equivalente en el orden secular al carisma sacerdotal, Breivik estaba obligado a iniciarse para creerse con legitimidad. Es decir, se trata de un formulismo, y de hecho en una entrevista contenida en el libro —probablemente autoentrevista— advierte que los Pobres Soldados de Cristo del Templo de Salomón, o sea él y los suyos, miran con simpatía las órdenes masónicas y las demás presuntas órdenes caballerescas, pero no aceptarán ninguna crítica por parte de las mismas. Fue un masón de pega (como la abrumadora mayoría).
En definitiva, estos días asistimos a un carnaval de egos ventajistas a la defensiva iniciado por el superego de Breivik a la ofensiva. La otra gran respuesta comodín al comportamiento criminal de Breivik ha sido tacharle de loco. Queda bien, y coloquialmente resulta aceptable decir que está como una puta cabra, pero la realidad es más siniestra. Psicópata sí, loco no. Es perfectamente consciente de lo que hace, dice y quiere, y distingue el bien del mal. Conoce los límites de las conspiranoias históricas y políticas, describe varias y explica cómo evitarlas, algo que en sí mismo ya es una proeza de cordura para el conspiranoico habitual, que no es capaz de mirarse el pulgar sin preguntarse qué ocultan los otros cuatro dedos. Quienes le conocen, sus amigos de siempre, confirman este diagnóstico, y en un giro filosófico que encantará a Quintana Paz manifiestan que precisamente lo que les impide dormir es que saben que Breivik no es un monstruo sino un noruego corriente. Un hombre inteligente ejecutando un plan preconcebido. A diferencia de Eichmann u otros, Breivik no se acoge a la excusa de «la obediencia debida», ya que es él quien da las órdenes y hace las compras.
Descartadas por insuficientes y tramposas todas esas fáciles salidas, resta por entender la imago mundi de Breivik, donde se mezclan inextricablemente verdad e ilusión óptica, lógica y falacias, al modo en que también están presentes en el terrorismo islamista y en general en toda racionalización de fenómenos violentos. Breivik, que ha hecho su entrada en la Historia por la puerta sangrienta, decidió hacerlo así in medias res. En etapas tempranas de su plan, la idea pasaba por acentuar el activismo político de aquellos a quienes define como conservadores culturales, y su libro incluye muchos consejos y estrategias en ese sentido (para pasmo de ingenuos descalificadores, un análisis atento muestra que en su ideología toma cosas de todas partes, también —y no pocas— de lo que tradicionalmente se considera pensamiento de izquierda).
Solo al ver que entre sus compadres se imponía la política de sofá, que faltaba la materia prima para salir adelante por vías políticas pacíficas, decidió dar el campanazo terrorista y comenzó a racionalizar la violencia (incluyendo algún argumento potente contra el buenismo multicultural). La prueba más concluyente de su cambio de idea a mitad camino se aprecia en el contraste entre los lugares donde teoriza histórica o políticamente, en los que despliega ideas propias y se le ve suelto, y la parte terrorista, donde tiende a copiar tácticas, métodos y comportamientos de otros, renunciando a reinventar el botijo. En plata, imita en todo lo que puede a los terroristas yijadistas. Su admiración por Bin Ladin se debe parcialmente al favor que le hace de no tener que estrujarse la sesera.
A esa imago mundi dedicaré dos artículos. Uno dedicado a su relación intelectual con Al Qa'ida (especular, como la califica con razón Jorge San Miguel). Y otro a su pensamiento político, que, si hay que «ubicarlo», en vez de llevarnos donde pacen los falangistas o aquellas reliquias engominadas de Fuerza Nueva, nos trae más cerca de los independentistas periféricos españoles de lo que a estos les gustaría. Por ser más concreto, algunas de las ideas de Breivik han sido legisladas en Cataluña y el País Vasco o figuran en el vocabulario cotidiano de sus líderes políticos.
A fin de evitar ridículas meteduras de pata como la cometida por la práctica totalidad de los medios cuando han publicado la noticia de que Breivik acusaba a Zapatero de haberse rendido ante Al Qa'ida o ante el islamismo —o como la de Robredo enlazada supra—, cuando en realidad las menciones a Zapatero pertenecen a terceros y aparecen en el libro vía copipaste, he procedido como debe hacerse si se tiene algo de objetividad y espíritu científico: he expurgado el libro de todo aquello que no pueda atribuirse directamente a Breivik. Hay páginas que son extravagantemente pequeñas —solo dos líneas o tres—, pero lo que se gana en perspectiva y claridad permite, justamente, evitar extravagancias.
Es realmente acojonante ver cómo hasta las mentes mas brillantes pierden la capacidad de comprensión lectora, o la sacrifican voluntariamente, en cuanto aparece un debate en el cual han tomado partido por alguno de los contendientes.
El mismo Roberto, al que admiro, comentaba así en twitter este post, en el que Sam Harris discute sobre el carácter del atentado de Oslo:
"Harris titula correctamente: "Terrorismo cristiano"; aunque en el post hace alguna salvedad ... RT @SamHarrisOrg"
El twit da a entender que Harris opina que el atentado es "cristiano", aunque su opinión admite ciertas dudas. Pero lo que dice Harris es ¡absolutamente lo contrario!:
It has been widely reported that Breivik is a “Christian fundamentalist.” Having read parts of his 1500-page manifesto (2083: A European Declaration of Independence), I must say that I have my doubts. These do not appear to be the ruminations of an especially committed Christian:
...
As I have only read parts of this document, I cannot say whether signs of a deeper religious motive appear elsewhere in it. Nevertheless, the above passages would seem to undermine any claim that Breivik is a Christian fundamentalist in the usual sense
Además la única vez que califica de "cristiano" al atentado, lo hace con una visible entrecomillado:
The emergence of “Christian” terrorism in Europe does absolutely nothing to diminish or simplify the problem of Islam
Una pena que alguien tan brillante pierda los papeles con tanta facilidad ante una sotana.
"Un hombre inteligente ejecutando un plan preconcebido. "
Yo sigo sin verlo inteligente. Si dividimos su obra en dos el cuerpo teórico y la práctica vemos que en la primera falla monstruosamente y además la amalgama de incoherencias ya existe y como ejemplo tenemos en Ispagnia rezliberal, por otra parte su acción no requiere un inteligencia fuera de lo común, solo tesón, tiempo y google. Por no hablar de que la posibilidad de que sus consecuencias no sean las que él desearía.
Me está pareciendo más inteligente el discurso de si es inteligente o no que los otros.
También me parece que el asunto lo que no es en sentido estricto no es tan importante como las intersecciones entre las diferentes corrientes descritas en sus pliegos es decir, lo que és.
Espero más el tercer art. que el segundo, con placer eso sí.
Solo faltaba que sus abogados consiguieran declararlo loco, así el desaguisado sería total. Reconozco que no me voy a poner con el tocho, es demasiado caótico y poco interesante, aunque me han llamado la atención algunas cosas, como los medicamentos y chorradas de culturista ¿?, el odio que siente por su propia cultura, odio a las mujeres, odio al papa de Roma, odio a todo el mundo y su fascinación por los islamistas más violentos.
Sobre la danza de los buitres, en mi blog de PD le ha faltado tiempo a alguno para venir a buscar lana. Normal. Al respecto, me ha parecido muy bueno lo de Luis Margol.
JR
Nada que añadir. Tú lo has dicho todo. Yo también he comentado aquí en alguna ocasión que su blog es recomendable y de alto nivel, pero solo cuando se ciñe al naturalismo y las novedades en esa materia. En cuanto se sale de ahí, los zapatos le aprietan bastante.
Carlos Arrikitown
Aunque a mí me hace más ilu el de Al Qa'ida, reconozco que el otro se las trae y puede resultar atractivo. Sí, la cuestión radica en esas intersecciones que mencionas. Leyéndole de corrido sin las interrupciones de los copipastes, sinceramente pienso que se le ha estado buscando en el lugar equivocado. La cuestión es que al llevar su ideología hasta sus últimas consecuencias —la violencia— termina adoptando un aspecto bastante diferente del que tiene sin esa violencia.
Donís
No, sus abogados no elegirán esa vía porque, ante la evidencia del vídeo y sobre todo del manifiesto, queda claro que sería una farsa, y además porque él se negaría a que su defensa fuera por ahí (si es que piensa seguir adelante con su plan, lo cual sí está haciendo hasta el momento).
Ciertamente, el cruce de cuchilladas ideológicas es lamentable, y lo que es peor, es desesperanzador. Yo no sé si esto ocurre en otros países, pero lo nuestro no tiene arreglo
aunque en el otro hilo le llamé chiflado, es una forma de hablar. No está loco, como tampoco lo están, al contrario de lo que dice Espada, los jihadistas.
por lo demás, debido a mi enorme ignorancia sobre multitud de temas como la masonería, el multiculturalismo, etc, estoy más perdido que un jesuíta en villa cercosa (me encantó esta comparación que leí por algun sitio)
una pregunta: ¿qué coño es el multiculturalismo? ¿qué proponía en lo práctico? ¿algún multicultaralista apoyaba permitir en Europa la ablación del clítoris para aquellas personas cuya cultura la establecía? ¿o es multiculturalista el que se niega a prohibir la inmigración de musulmanes, o la construcción de mezquitas "por si acaso" allí se adoctrina en la jihad?
otra cosa: aunque creo que queda bastante claro que este tío no es un extremista cristiano (sea lo que sea eso), ¿ves tan claro que lo religioso, concretamente el anti-islamismo, no tiene ningún peso en su actitud y conducta? en plan hipotético: si el islam no existiese y la inmigración en europa hubiese sido primariamente de hindues o budistas, ¿este tío se habría implicado emocionalmente tanto en este tema para llegar hasta donde llegó? vamos, entiendo perfectamente que podría ser así, se puede ser un racista redomado sin implicaciones religiosas, pero me cuesta separar las posturas contrarias al multiculturalismo del temor a la islamización de Europa. Me da la sensación de que este tío no tendría tantos problemas con un negro favorable al conservadurismo cultural europeo, mientras que un ultraderechista racista más clásico no querría al negro ni aunque este votase a falange auténtica. No sé si me explico, la verdad es que no tengo nada clara la definición del problema, por así decirlo
y por último un offtopic que, como fan number one de Jesús de Nazaret (ya sea personaje ficticio o real, da igual), no pudo dejar de mencionar. Leo que el asesino escribió (o copypasteó, da igual):
"Necesitamos un cristianismo que crea en el concepto fundamental de la autodefensa y que tenga la ambición de sobrevivir"
la esencia del mensaje ético de Jesus es el amor al enemigo, la negación radical de la autodefensa, y la subordinación total de la necesidad de sobrevivir a dicha premisa. Yo no sé cómo estas personas no se han dado cuenta, dos mil años después, de que Jesús SE DEJÓ MATAR. No huyó a partia para susurrar al oido del rey "guerrea contra los judíos por soberbios y contra los romanos por impíos". SE DEJÓ MATAR. Entiendo que este sistema ético conlleva una paradoja más jodida que el uno y trino, pero coño, entonces que asuman la tesis de Puente Ojea, que postula que esta era una ética de interim (por la creencia de Jesús de que la llegada del reino era inminente) o en caso contrario cierra el vaticano y a otra cosa mariposa. Nietzsche, el azote del cristianismo, llamó a Jesús "el hombre más noble", y los flipados estos hablando de autodefensa. Cogen el mensaje más revolucionario, por atentar contra el núcleo de la vida y la naturaleza humana (la necesidad de sobrevivir), y dicen que hay que ser respetuoso con la naturaleza humana. Hay que joderse. Sinceramente creo que no hay manifestación más clara de la descorazonadora mezquindad y cobardía humanas, mayor insulto a la nobleza de Jesús, que esta frase del fundador del cristianismo: "si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe". La fe del mezquino, del cobarde. No en vano provino de un converso
Fin del offtopic. Es que como Jesus ante los mercaderes, me pongo de mala leche. Ruego al señor todopoderoso que Irich esté leyendo esto
quería decir "no puEdo dejar de mencionar"
Nituniyo
La frase no es literalmente así pero resume bien lo que dice, y sí, es suya, no copipasteada. La Iglesia tiene que ser antipacifista e incluso apoyar los ataques preventivos para salvaguardar la vida de las minorías cristianas por doquier. «The solution is not to reject Christianity but rather to reform Christianity to re-introduce the concepts of «self-defence» as propagated by former Crusader Popes».
Ciertamente, y en contraste con el párrafo ese donde tumbas las mesas de los cambistas en el frío empedrado del Templo
, lo que Breivik suelta más adelante, cuando se pone fundamentalista, es incomparablemente más chocante, a saber: que Jesús autorizó la autodefensa. Luego de exponer unos pocos pasajes escogidos del Antiguo Testamento, llega al Nuevo: Jesús les dice a los apóstoles que vendan su manto y compren una espada, o donde afirma que quien a espada mate a espada morirá. Carne de exégesis. Se detiene en el pasaje en que Jesús le dice a Pedro que guarde la espada, y puntualiza: «He didn't say throw it away ... What Jesus was saying was: "Peter, this is not the right time for a fight."». De ahí se sigue, por supuesto, que 2011 ya parece que sí es el momento de ponerse a repartir hostias. En resumidas, que la actitud pacífica de Jesús en el Evangelio es pura táctica.
Multiculturalismo, en esencia, quiere decir consentir la implantación de guetos culturales y tener cierta tolerancia con las costumbres ajenas. Ya sabes, tres mil paquistaníes que viven en un mismo barrio en Brighton o en Lérida convierten su zona en Pakistán bis, con todo lo que ello implica: ir disfrazados por la calle, mujeres sometidas, paradas para rezar, etc. No es que Breivik nos haya descubierto las maldades del multiculturalismo, o que ahora, solo por llevarle la contraria a él, tenga que admitirse como un concepto político saludable: en los últimos meses, tanto en Reino Unido como en Alemania, y antes en Holanda, se declaró oficialmente fracasada la política multicultural. En Francia y en Bélgica se está corrigiendo a la chita callando, prohibiendo burkas y eso.
Manel, enhorabuena -y gracias también- por los dos artículos sobre Breivik.
Para mí lo más reseñable es también la imagen especular de Al Qaeda que revela el planteamiento del noruego. Por cierto, quizá haya un referente lejano en el tiempo pero ilustrativo, y es el nacimiento de la veneración religiosa, pero igualmente ideológica, a la figura de Santiago (matamotos) durante la reconquista de los reinos cristianos. Américo Castro, si está en lo cierto, ha documentado, por ejemplo, cómo el grito de "Santago y cuerra España" fue la réplica cristiana al "Alá es grande".
Y luego está otro aspecto, quizá el más interesante a mi juicio, que se refiere al carácter cristiano de la ideología y el programa de terror de Breivik. Personalmente creo que gran parte de la confusión y de las discusiones sobre el tema tienen que ver con una doble reducción que los europeos -quizá los europeos "modernos" más que otros- solemos hacer cuando nos referimos a la religión. Por un lado, tendemos a pensar que el elemento central de la religión son las creencias. Tanto que ha generado documentos tan centrales y tan curiosos como el "Credo". Por si fuera poco, con algunos movientos reformados y con la invención de la tolerancia religiosa basada en la libertad de conciencia (Locke) tendemos también a pensar que la religión es un asunto de creencias personales.
Pero esa forma de entenderla es excepcional. Fuera del cristianismo de las sociedes modernas (liberales) de Occidente, la religión no suele ser un asunto, en primer lugar, de creencias privadas y sinceras, sino de ritos y prácticas VISIBLES que permiten identificar a los miembros de una comunidad y disferenciar comunidades diferentes. Y no sólo comunidades, sino territorios, como cuando hablamos de "dar-al Islam". Para un creyente cristiano moderno que ha asimilado la religión como algo que se lleva "en el corazón", la idea de asignar territorios a las diferentes religiones o de identificar "verdaderos" fieles por su observancia (visible) y no por sus creencias (invisibles) es extraña. Y, sin embargo, la excepción es él: lo central a casi todas las religiones no son las creencias privadas sino la observancia, los ritos y la pertenencia pública a una comunidad. El catolicismo ha conservado algo de esto desde el momento en que nadie exige ninguna creencia a los niños bautizados para considerarles cristianos, pero los modernos tendemos a olvidar esto y pensar que lo que nos hace o no cristianos es la aceptación voluntaria de creencias.
Tal como lo entiendo, Breivik y al Qaeda aceptan el lenguaje de las cruzadas, por ejemplo, porque el concepto de religión que manejan no es el de la religión interior del cristianismo moderno y, por así decir, "liberal", no es una religión que conquiste únicamente el corazón de los hombre, sino que igualmente conquista y marca territorios y comunidades enteras, y en este proceso, la sinceridad de las creencias es mucho menos relevante que el sometimiento, la aceptación pública y la exhibición de los ritos y, en general, de las señas que identifican a una religión frente otra.
Claro que Breivik podría haber elegido -como hacemos muchos- oponer al islamismo el ideal ilustrado, liberal, laico de nuestras sociedades. El problema es que ese ideal difícilmente podrá competir con una religión como el islam en capacidad para hacer visible una comunidad política (Europa) y un territorio (Europa) diferenciados de otra comunidad (Ummá) y de otro territorio (Dar-al-Islam). A mi juicio, (y hablo con la cautela de quien no ha leído el manifiesto completo) la lucidez (peligrosísima) de Breivik radica en la intuición de que para cometir con el Islam (que es comunidad, observancia pública/visible y territorio al mismo tiempo) Europa debe ser visible como "lo otro" del Islam, y eso es algo que sólo puede conseguir mediante una identidad religiosa visible. O sea, como cristiandad.
En fin, perdón, por el tocho y gracias anticipadas por nuevas entregas.
Por aportar información: en el especial de radio el lunes colaboró una periodista desde Alemania y nos dijo que por allí no se han dado las discusiones que mencionábamos nosotros. También contó que allí no hubo expresiones como "fundamentalista cristiano", que todo eso les sonaba a chino.
Sí hay ataques políticos relacionados con el Partido del Progreso. Es normal, han masacrado a chavales socialdemócratas, las elecciones son en un año, y el FrP parece que va a ganarlas... recordad que justo antes de que Pym Fortuny ganará las generales en Holanda, un zurdo ecologista defensor de los animales lo asesinó. Lo cuenta apesadumbrado Bruce Bawer (aquí está entero, que ayer olvidé la 2ª parte): Doble tragedia para Noruega
Hlupus
Muy bien encaminado. 'Nuff said, o me quedaré sin nada que escribir
"Multiculturalismo, en esencia, quiere decir consentir la implantación de guetos culturales y tener cierta tolerancia con las costumbres ajenas. Ya sabes, tres mil paquistaníes que viven en un mismo barrio en Brighton o en Lérida convierten su zona en Pakistán bis..."
O los judíos en Venecia dejándolo to hecho un asco... XDDDDDDDDDD
Un poco toscas te han salido la def. de guetto y la de multiculturalismo. Es mejor contemplarlas en la causa que da su origen que en su actual definión Maneliana, creo. Los guettos además pueden ser creación de los propios habitantes o del estado en el que se encuentran. Multiculturalismo en términos políticos es la voluntad de que la convivencia no sea definida desde un solo punto de vista o dicho de otra manera el guetto define a la sociedad y la sociedad define al guetto (uffff qué miedo dadme dinero y los llevo a Liberia).
Yo no creo que el multiculturalismo haya fracasado, de hecho tiene siglos y continuará. No hay otra.
Carlos Arrikitown
Mi definición —que recrean las condiciones de sus países de origen en sus países de acogida— es la académicamente correcta, y es por supuesto la que documentan desde hace más de 20 años todos los estudios realizados al respecto. Los guetos, en las dictaduras, son creados por los Estados y por la presión social; en las democracias son creados por los propios inmigrantes, que se juntan en una misma zona por comodidades de todo tipo —idiomáticas, costumbristas, económicas y hasta familiares—, llegando a un punto en que prácticamente no necesitan salir de esas zonas para desarrollar su vida: allí trabajan, allí están sus mezquitas, allí están sus familiares, allí desarrollan su vida social. Por fuerza, al final exigen que rija su propia ley. Eso mismo está empezando a pasar en barrios de Reino Unido y también de Cataluña.
Es verdad que históricamente siempre ha existido el multiculturalismo, pero es igual de verdad que siempre se ha distinguido por las discriminaciones legales, las expulsiones manu militari y las matanzas. En eso los judíos se llevan la palma.
Sobre si ha fracasado o no, Merkel dice que sí, Cameron dice que sí, Sarkozi dice que sí, Verhagen dice que sí, y Carlos Arrikitown dice que no. Pero aun podemos remontar, queda toda la segunda parte. Hay que achicar espacios, muchachos, y tú, López, no me subas tanto por la banda que luego dejas solo a Benito. Tenemos que hacer nuestro partido, ¡va, va, va!
A mi que todo esto me recuerda a Crimen y castigo de Dostoyevski y a los dilemas que se plantea Raskolnikov.
"Pero aun podemos remontar, queda toda la segunda parte. Hay que achicar espacios, muchachos, y tú, López, no me subas tanto por la banda que luego dejas solo a Benito. Tenemos que hacer nuestro partido, ¡va, va, va!"
Tanto se nos ve el plumero a los dos? Con lo que he disimulado. Ta bien. Sea. Aguardo. XDDDDDDDDDDDDDD
Supongo que lo que Manel describe como "multiculturalismo" es lo que, a pesar de los esfuerzos, ha terminado ocurriendo en los enclaves inmigrantes dela vieja Europa. En primera instancia se me ocurrió pensar en la emigración española durante el franquismo, tanto en Europa como en Sudamérica, para intentar echar un capote al mestizaje cultural, pero no pueden establecer grandes comparaciones. Las similitudes culturales eran muy grandes en el caso de Argentina o Chile, mientras que los emigrados a Suiza o Alemania, o acababan volviendo o eran completamente asimilados por la cultura autóctona. Eso no ocurre con la inmigración musulmana, porque ahí existe una barrera difícilmente franqueable como es la religión.
El español que emigraba a Alemania podía comprobar las diferencias, desfavorables hacia su país de origen, entre lo que descubría lo que dejaba atrás, y valorarlas en su justa medida. Los había que, presos de sus lazos culturales, anhelaban el regreso, mientras que otros se dejaban seducir y quedaban inmersos en la idiosincrasia local. Con los musulmanes no parece que esté ocurriendo eso, o al menos no de manera genralizada. Recuerdo lo que un amigo que vivió varios años en Alemania, y con familia de allí, me contaba de los barrios turcos: verdaderos guetos donde, precisamente, esa multiculturalidad brilla por su ausencia.
No obstante, reconozcamos una cosa: es normal que en una situación donde eres una anomalía te reúnas con los que son más semejantes a tí en busca del calor y la cercanía que no encuentras cuando entras en un entorno nuevo, extraño y a veces hostil. Ocurría también con los emigrantes españoles. El problema surge cuando se importan unas costumbres que no es que sean chocantes con respecto a las imperantes (también lo son algunas de las que trae la comunidad ecuatoriana, por ejemplo, sin que levanten tanto recelo) sino que entran en conflicto con las normas de convivencia e incluso con la legislación del lugar que les acoge. No digo que ocurra en todos los casos, pero sí que es algo que podemos considerar generalizado. No soy partidario de demonizar a colectivos enteros, ni de cargar contra los inmigrantes desde una óptica etnicista, lo cual es muy común, y algo he escrito en mi blog al respecto. Pero no por ello tengo que apartar la vista de lo que veo que ocurre y de los problemas que surgen de las situaciones nuevas. La solución no es dejarlo correr, mirar para otro lado y esperar que las cosas se encaucen solas.
Resumiento: la problemática con los musulmanes proviene de su religión, o más que eso, de las costumbres que lleva aparejadas (aunque no siempre es así; muy mal vistos en España están también los romaníes rumanos, pero lo que coloca a este colectivo en el punto de mira no son los usos derivados de su religión). Es complicado, no para todos funciona la misma fórmula, pero sí se hace evidente la necesidad de fórmulas. La mía es simple: laicismo institucional y supresión de todo privilegio y atención a cualquier confesión reigiosa. No podemos consagrar en la Consti la no discriminación por motivos religiosos, mantener una relación de privilegio con la ICAR y no esperar que los representantes del Islam demanden el mismo trato.
PD: vaya tocho me ha salido, igual lo convierto en un nuevo post.
PD2: no se si debo mosquearme porque para acceder al post que enlazas de mi blog haya que pinchar en la expresión "lamentable espectáculo"...
Al hablar de multiculturalismo nos referimos a "multiculturalismo estatal", es un tipo de política intervencionista que desde el Estado promueve o apoya los guetos.
Pongo un fragmento de mi próximo (ejem) best seller:
Joder, Donís, mira que hace tiempo que se te fue la olla...
el debate se bifurca en múltiples caminos, y me gustaría seguirlos todos, pero no tengo tiempo
la teoría de Puente Ojea sobre el Jesús histórico, radical y por tanto muy arriesgada en un contexto historiográfico con tan pocas certezas (lo que no deja de hacerla atractiva), se parece bastante a la del asesino, según los fragmentos que pone Manel. Un Jesús nacionalista, contrario a la ocupación romana, no necesariamente belicoso (más interesado en la pureza religiosa) pero no contrario a la autodefensa violenta. Históricamente plausible, pero éticamente anodino, más de lo mismo. Me quedo con mi Jesús, históricamente exótico, pero éticamente impresionante, majestuoso, con una dignidad tan impactante, tan revolucionaria, que hace que me tiemblen las piernas de la emoción
apropiada para el debate la perspectiva que plantea Hlupus. Pero insisto: mi Jesús dijo:
Decíanle los fariseos: «Mira ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito?»
[…]
Y les dijo: «El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado.
De suerte que el Hijo del hombre también es señor del sábado.»
El hombre por encima del rito fosilizado, aglutinador social pero humanamente vacío
Firmo el primer comentario de Flashman. No el segundo
Raskolnikov se consumía de culpa, creo recordar. No me pega con el asesino noruego
Por lo que he leído en otros lugares que comentan sobre Breivik (tampoco tengo tiempo para seguir las cosas en su fuente original, casi ni miro Twitter ni ná) la relación con su padre estaba rota, y hacía como una década que no se veían. Unas relaciones familiares poco satisfactorias también han podido influir en su carácter. Aunque la noción que tengo del modo de ser nórdico, por gente que ha vivido allá (concretamente en Suecia), es muy distinta de como la concebimos en los países mediterráneos (y que, según escuché en Redes, favorece el nepotismo
). Yo a Breivik le veo, por los datos que por el momento tenemos, como alguien con la necesidad de una meta y de trascender después de conseguirla. No se donde escuché, creo que en una peli, una frase que se le podría aplicar (no es textual): "no hay nada tan peligroso como un loco con un ideal", aunque ya hemos visto que no se ajusta a la definición estándar de "loco". Me recuerda al psicópata de "Seven".
"No hay nada más peligroso que un loco con una causa", creo que así la frase es más fiel al original.
Flashman, otra versión es "Tú dale ideas a los tontos y verás"
Nituniyo, la problemática de Crimen y Castigo es muy parecida a la que plantea el terrorista que creo que se resume en ¿hay que matar a gente por un bien mayor?, la respuesta oficial del terrorista parece que es así. La de Dostoyevsky es de no, pero la problemática es vieja no es de ahora.
Es correcto, Castigador. Ese es el dilema de Breivik.
PPara mí lo más llamativo y a la vez peligroso del caso Breivik es que haya redirigido su odio contra el Islam hacia unos chicos noruegos que políticamente se encontraban en sus antípodas. Éste es un peligro que ahora mismo corre toda Europa, un peligro tan real como pueda ser el del multiculturalismo mal entendido. En pocas palabras, abunda cada vez más el discurso de otro tipo de fanáticos que dicen: "Todo aquel que no considere al Islam, y no meramente al islamismo radical, como un peligro para la libertad es un DHIMMI, un cómplice de ñlos terrores del Islam", "Todo aquel que apueste por el multiculturalismo, aunque sea bien entendido, es un DHIMMI"... Ah, sí, me olvidaba del "Todo progre es un DHIMMI". Este discurso lleno de odio y rencor es el que alimenta a tipos locos como Breivik (cuerdo, pero loco, Manel, que un psicópata también es capaz de trazar unos objetivos y diseñar un plan para alcanzarlos), cuyo objetivo pasan a ser tanto musulmanes como aquellos señalados como dhimmis.
No veo por ningún lado ese dilema en el carnicero de Oslo, supongo que lo estáis estudiando y lo diréis por algo, pero no lo veo. El dilema/paradoja temporal de matar o no al bebé Hitler o lo de que el bien de la mayoría exija sacrificios, no tiene nada que ver con este tío, que es el Mal en persona. No sé, se me hace muy difícil de juzgar.
Sobre políticas multiculturales me han llamado la atención varias cosas mientras preparaba el próximo tocho. Especialmente su aplicación en países con mucho petróleo. En Arabia Saudí, por ejemplo, los inmigrantes occidentales viven en urbanizaciones cerradas llamadas compounds, con fronteras protegidas por soldados y check-points, donde no entra la policía, ni religiosa ni la normal.
Siguiendo con fragmentos del libro... ¿Recordáis el 11-M ...de 2002?
Aquel día, mientras las señoras de los compounds se bañaban en bikini bajo las palmeras, tomaban una copita de Jerez y escuchaban lo último de Linkin Park, In The End, se incendió un colegio femenino en La Meca. La policía moral, Hai'ah, los guardianes de las buenas costumbres impidieron que las niñas escaparan de las llamas porque no llevaban puesto el pañuelo en la cabeza y la capa negra obligatoria. Quince niñas murieron quemadas vivas. Piadosamente. Quince colegialas murieron y 50 más sufrieron graves quemaduras. Pero eso sí: se carbonizaron como buenas mahometanas, no se mostraron sin pañuelo, voluntariamente, por supuesto. Y las señoras multiculturales pidieron otra copa.
Lejianeutra
No tiene nada de particular que haya atentado contra noruegos: también Al Qa'ida atenta principalmente contra musulmanes.
Por lo demás, la psicopatía (forma antigua de decirlo, como ya tampoco se dice farero) no está considerada locura. Esta exige delirar, i.e. no distinguir bien de mal, realidad de mentira, etc. No parece el caso. Pero sin duda está como una puta cabra y es el mayor cabrón concebible.
No lo has entendido, Manel, no tiene nada de particular que Al Qaeda atente contra musulmanes, ni que Breivik haya atentado contra noruegos, como lo ha hecho ETA contra vascos, o el IRA contra irlandeses... Así son los terrorismos. Lo que sí es muy particular es que en esa Europa cuna de la democracia, la libertad y los valores católicos empiecen a proliferar movimientos que criminalizan no solo al Islam, sino también a aquéllos que no lo consideran una religión de odio per sé, a los que llaman cómplices o dhimmis, y a los que hacen responsables de los excesos que los radicales cometen en nombre del Islam por el mundo entero. Es curioso que este discurso vomitivo sea común tanto a la ultraderecha como a aquéllos que niegan ser parte de esa ultraderecha y en cambio les gusta autoproclamarse "liberales" (y para nada estoy diciendo que todos los liberales acepten este discurso) y... ¿cómo es? ah, sí... "freedom fighters", luchadores por la libertad. Por la libertad de quienes piensan igual que ellos, claro. Que los demás somos escoria. La carnicería de Oslo ha sido obra de un solo individuo porque da la casualidad de que este tipo formó parte del Partido del Progreso noruego... si un atentado de esta magnitud hubiera sido perpetrado por algun ex-miembro del Partido Laborista y no digo ya del Socialista, el discurso de la ultraderecha y de esos falsos liberales hubiera sido otro bien distinto. Que por cierto, cualquiera diría que así ha sido, porque estos impostores de la libertad le están dando más cera al multiculturalismo que al anti-multiculturalismo que ha matado a decenas de personas en Noruega. Y es que claro, ellos no se sienten representados por este carnicero, a pesar de que su discurso sea prácticamente el mismo.
Lejianeutra
Me parece que eres tú el que está desenfocando la cuestión. Que Breivik haya matado a decenas de personas NO significa que el islamismo, que en Europa ha matado a VARIAS decenas MÁS, no sea mala cosa, y si es mala cosa no puede ser mala cosa tampoco que haya gente que advierta de los peligros. Es responsabilidad de cada uno filtrar a aquellos que le merecen confianza de aquellos que le resultan exagerados o criminalizadores. Por otra parte, esa ultraderecha contra la que protestas no nace en la Europa de los valores católicos, sino en la de los valores protestantes.
Sobre lo demás, ya dije en un comentario hace unos días que me asquea profundamente que se traten estos asuntos en clave politiquera, e insisto en ello enlazando (elogiosamente) con Flashman en este mismo artículo.
Los terroristas son los que matan. Los que escriben son escribidores. Los que hablan son habladores.