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Manel Gozalbo
ÍNDICE DE LA SERIE
Prólogo, donde se explica de qué va esta serie: —Titadyn, o la conspiranoia en los tribunales.
Cap. 1, donde se relata el principio de un gran engaño: —Titadyn. Una no-noticia explosiva, 1.
Cap. 2, donde se habla de la denuncia olvidada: —Titadyn. El éxito como fracaso, 2.
Cap. 3, donde se expone la denuncia y su archivo: —Titadyn. La denuncia de AES, 3.
Cap. 4, donde se da una primicia mundial: —Titadyn. El recurso de apelación de AES, 4.
El pasado 11 de marzo, octavo aniversario de los atentados, El Mundo (EM) despertó con una de esas freudianas encuestas de Sigma Dos elaboradas con preguntas capciosas (ejemplo: '¿Cree que los tribunales deberían investigar si hubo manipulación de pruebas?'). Sirvió de acicate, tras los disgustos judiciales de febrero, para perpetrar un editorial pobremente titulado «Los ciudadanos quieren que se siga investigando el 11-M». Todo él merecería un fisking reglamentario según las normas ISO-8800, pero me conformo con asomar este fragmento:
Una gran mayoría de los encuestados se pronuncia asimismo a favor de que la prensa continúe investigando las dudas que subsisten sobre el 11-M. Viene ello a cuento porque en las últimas semanas este periódico y otros medios que cumplen con su obligación informativa han sido objeto de todo tipo de insultos. Se nos llama «ridículos conspiranoicos», se nos acusa de «sembrar bulos», de manipular y de mentir.
Asombra, en primer lugar, que el editorialista invoque el argumento mayoritario. Convertir una serie de preguntas trucadas en un referéndum popular y tomarse los resultados como un mandato de tipo político no es distinta cosa que una confesión de incompetencia. Según las sucesivas campañas de autobombo, EM lleva investigando sin descanso el 11-M desde su primigenio juramento onceémico (allá por noviembre de 2004, con ocasión de su XV aniversario), pero le pasa lo que al padre de Calvin: no remonta en las encuestas. Y sin duda muestra signos de agotamiento creativo: el 11 de marzo de 2006, el titular fue «Un 66% cree que aún 'no se sabe lo que en realidad pasó el 11-M' y en la foto de portada se veía a una víctima del 11-M embarazada; el titular principal del mismo día de 2012 ha sido «La mayoría no ve aclarada ni la autoría ni el explosivo del 11-M» y en la foto se ve a una madre víctima del 11-M sosteniendo a su hija pequeña en brazos.
Pero asombra mucho más que en EM no sepan por qué les llaman conspiranoicos o por qué les acusan de sembrar bulos, manipular y mentir. Deberían prestar un poco de atención al exterior del mundo exterior y comportarse menos como ofendidos cantantes protesta. Hace unos días, a cuento de la denuncia que según El País las testigos rumanas habrían puesto contra Joaquín Manso y Casimiro García-Abadillo, en EM recuperaban un viejo y brillante adagio de la casa: «Una vez más, se cumple la pauta de estos años: EL MUNDO investiga la verdad y El País investiga a EL MUNDO». Digo yo que algo de sobriedad no vendría mal: ¿EM 'investiga la verdad'? Lo que faltaba, el ofendido cantante protesta se nos pone mesiánico; huyamos, que en cualquier momento le dará por tocar rock sinfónico. Una miaja de introspección les bastaría para reconocer la obvia analogía con su adagio: El Mundo nunca ha investigado 'la verdad del 11-M' sino a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que han participado en la verdadera investigación del 11-M. Pero, ¡tate!, tal reconocimiento hace pared con la acusación de conspiranoia que tanto les disgusta. Quicir que, si se ponen, igual hasta se dan cuenta de que los prejuicios onceémicos de la casa no dejan respirar a sus periodistas. Y lo malo es que dichos prejuicios siempre hacen pared con el fracaso. Así que mejor dejarlo todo como está:

Esos cuatro iluminados en amarillo proceden del artículo La Sala archiva la causa contra Manzano sin examinar los indicios, firmado por Joaquín Manso el 11 de febrero de 2012, justo un mes antes del editorial. Manso es quien se ha ocupado de informar de la instrucción de Coro Cillán en el Juzgado de Instrucción nº 43, con esporádicas colaboraciones de Manuel Marraco y otros. Pero, insisto, el peso lo ha llevado él. ¿Y qué vemos en esos cuatro iluminados? Pues el muestrario completo: un error (el juez se llama Ramiro García de Dios); una falsedad (sí se recurrió); una desinformación (Sánchez Manzano es protagonista absoluto del prólogo de Titadyn: 59 menciones directas, más el triple de indirectas, en solo 40 páginas); y un bulo (tanto las pruebas testificales como la documentación coinciden en que se cumplieron los protocolos).
Ante estas evidencias unidireccionales, con parientes en muchísimas otras piezas del periódico de los últimos años no firmadas por Manso sino por el director, el vicedirector, etc., nuestro editorialista, si se diera por aludido, respondería seguramente que lo que él llama "cumplir con la obligación informativa" tiene sus riesgos. A mí, sin embargo, todas esas pifias unidireccionales me parecen los típicos bichos que proliferan dentro de una conspiranoia. Porque no cabe olvidar que se incardinan en un contexto histórico (desde verano de 2006) en el que el ex comisario de los Tedax es culpable y vale ya. Si solo se tratara de gajes del periodismo moden-no, en El Mundo podrían equivocarse a su favor alguna vez por simple estadística; el hecho, sin embargo, de que nunca se equivoquen a favor de Sánchez Manzano resulta enteramente reveladoroico.
Conspiranoiaz happenz
Una de las funciones básicas de la prensa debería ser la educativa (o la pedagógica, si uno va de pelma por la vida). En este apartado, si hablamos del 11-M, El Mundo catea. Catea pero de cojones. Jamás han educado a sus lectores en lo sucedido en 2004, ni han abordado la información sin politizarla previa e infantilmente. Desde el verano de 2005, la función educativa ha sido sustituida por un insostenible totum revolutum de sospechas, contradicciones, falsedades, sinsentidos, autobombos y desinformación que ha conseguido que sus lectores no entiendan nada y recelen sin motivo de sus adversarios políticos, y de la policía y de los jueces de todos. Han adoctrinado a sus clientes en un espejismo tan impenetrable por el sentido común que cuando el yijadismo salta en Toulouse (Francia) se sienten acusados por sus propias fantasías e impelidos a subrayar risibles diferencias con Leganés (Conspiranoia), como si la actuación de los RAID frente a un pistolero fuera comparable a la de los GEO frente a una banda con explosivos (aunque si no se alimentaran solo de las palabras que cultivan en su propio huerto sabrían que ha habido varios Leganés [España] en la historia del yijadismo: me acuerdo del ocurrido en Kabul hace cuatro años, que terminó con un gran ¡boom!). Esta dejación de funciones explica que hayan pasado ya seis meses desde que Al Qa'ida vindicara la autoría intelectual del 11-M en el último número de Inspire y que sigan sin informar de ello a sus clientes, esos que tantas dudas dicen tener en las encuestas. Ni que fuera un recurso de apelación de AES, pongo por caso.
Normal. Para que cunda entre los afines, la conspiranoia ha de ser simplona y maniquea. Déjate de complicar el mundo (pun intended). Al cliente se le vende una película de buenos y de cien por cien malos que satisfará sus instintos más primarios, aunque haga aguas en los planos intelectual, ético e informativo. Policías, peritos o jueces son honrados cuando navegan con la camiseta del equipo, y de lo contrario sospechosos o directamente criminales. Al cabo de los años, el metalenguaje onceémico de EM resulta indescifrable para los no iniciados; así, p.ej., si Grande-Marlaska le gana unas elecciones judiciales a Gómez Bermúdez, la noticia, en portada, se convierte en un acertijo digno de Pedro Ocón de Oro: «El juez que abrió el 'Faisán' se impone al que cerró el 11-M» (12 de marzo de 2012; y, mientras, Víctor de la Serna impartiendo lecciones sobre no sé qué carajocosas del periodismo ajeno y Arcadi Espada haciendo de sí mismo). El corolario obligado es que en la película barriosesamera del 11-M alguien tiene que pagar los platos periodísticos rotos. Mueven el dedo en círculo, señalan al maniquí de El Corte Inglés (Losantos dixit) y proclaman llenos de ira justiciera: te-ha-to-ca-do.
El mismo día que Manso firmaba el artículo de allá arriba, el editorial de EM a propósito de la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid de considerar cosa juzgada el proceso que instruía Coro Cillán se tituló 11-M: todo depende ahora del Supremo. Más metalenguaje: 'todo' significa la posibilidad de enchironar a Sánchez Manzano (Marian 17632 no importa):
Antes de entrar en las consideraciones jurídicas, digamos que ello supone una cruel bofetada a las víctimas del 11-M, representadas en las dos asociaciones querellantes, a las que se priva de la única vía legal abierta para conocer la verdad sobre la masacre de Madrid, vulnerando su derecho a la tutela judicial efectiva.
Ni Homero habría sabido componer hexámetros más arteros, y nos ha legado unas cuantas decenas. Obsérvese que en EM llevan demasiados años colaborando activamente con la AAV11-M como para que ahora, "cuando todo depende del Supremo", no comiencen arguyendo que se trata de una «bofetada a las víctimas». Manipularlas así —a las víctimas, digo— es impropio de un medio de comunicación responsable; invocar sus sentimientos en una exposición sobre una decisión judicial equivale al patriotismo del famoso dicho del Doctor Johnson y solo agudiza la desconfianza del lector. ¿Quién ha persuadido a las víctimas de que la libertad de Sánchez Manzano es una tragedia nacional? ¿Quién las ha inducido, quién las ha conducido a los tribunales? Ni siquiera pregunto 'a cambio de qué' porque el cinicómetro ha explotado. No soporta sobrecargas prolongadas, leo en el manual del fabricante.
Improcedentes misericordias aparte, resulta que para EM «la verdad sobre la masacre de Madrid» pasa por encausar a Sánchez Manzano y la perito de los Tedax. En menudo pozo de inmoral despiste no estará hundida la dirección de ese periódico, profundo como el de aquellos que el 13-M llamaban asesino a Aznar. La tesis subyacente es que Sánchez Manzano conoce a los verdaderos autores de la masacre o es uno de ellos, y todo por arte de una suma de informaciones sesgadas o radicalmente falsas que durante los últimos cinco años ha completado una visión alternativa de la realidad (que con justicia llamamos conspiranoia). Notemos que su línea informativa en el 11-M se demostraría una viciada intriga si Sánchez Manzano no besara algún día los barrotes de una prisión. Cientos de comentarios y titulares insinuando o afirmando que mintió, ocultó, desvió, engañó, destruyó, falsificó o delinquió en general pesan en plan antecedentes. El comisario es culpable por necesidades del guión —como alegaban aquellas actrices del destape cuando se desnudaban para responder al teléfono—, pero sobre todo porque «si algo ha marcado la historia de este periódico ha sido la pasión por el Estado de Derecho, la fe en la Justicia y la defensa de la independencia de los jueces» (Pedro J. Ramírez, 31 de julio de 2005). Algunos, en EM, están tan habituados a considerarse ellos mismos protagonistas de las noticias que solo un papel de fumar les separa de un intolerable fracaso personal.
A los peatones no nos queda otra que deplorar semejantes despropósitos en nuestros mayores y enderezar sus burlas contra la razón y el Derecho en lo relativo a la información onceémica. Si se empeñan en sembrar un periódico pintoresco en la opinión pública, ningún ánimo más grato que avisarles de que hemos visto el cartón. Nada me complacería más que comentar las observaciones de un periódico digno, pero esto es lo que hay.
El anuncio de una noticia
De nuevo lunes, 6 de julio de 2009. El magistrado García de Dios, que no tiene tiempo para acercarse al quiosco, despacha ese día el recurso de apelación que vimos en la anterior entrega y de este modo la denuncia interpuesta por Alternativa Española un mes antes concluye su recorrido. En El Mundo, que no tienen tiempo para acercarse a los juzgados, amanecen ese mismo día con un titular esperado en esa casa desde la Edad Antigua:

Gran exclusiva, aunque a Pedro J. Ramírez se le escapara que contiene un llamativo error. La estrecha colaboración de EM con la AAV11-M queda retratada en toda su crudeza. En efecto, la exclusiva se publica a partir de un borrador de la querella, no del documento en su redacción final (martes 7) o cuando ya se ha presentado en los juzgados (miércoles 8). Se trata, en verdad, del anuncio de una próxima noticia, no de una noticia en sí. Pero se ve que había prisa y la liebre tenía que soltarse ese lunes, aunque nada había impedido que las víctimas dieran el paso un mes antes (como hizo AES, o días después de AES)... o año y medio antes. Por eso digo que es llamativo el error que contiene: dice la tercera entradilla que la AAV11-M se querellará contra Sánchez Manzano por falso testimonio «por las explicaciones sobre la 'nitroglicerina'». Mala pata. Cosas del directo. La querella en su redacción final no comete tan obvia torpeza (¿cómo van a acusarle de mentir sobre la nitroglicerina si la nitroglicerina es uno de los componentes del Titadyn que llevan promocionando desde 2007? Jolines, que no me estáis atentos, pedrosjotas). El delito de falso testimonio se limita a una declaración durante el macrojuicio de 2007.
También es error elocuente. A diferencia de 2012 en que desde EM ningunean la trascendencia del libro Titadyn —que parece que ni siquiera el suertudo de Manso ha leído—, en 2009 era el irrefutable «informe Iglesias avalado por el Colegio de Químicos» y «el libro que iba a reabrir el 11-M». Estaba en boca de todos, para bien o para mal. Y resulta que, en su prólogo, García-Abadillo sí acusa de mentir a Sánchez Manzano en las explicaciones sobre la nitroglicerina. Hasta se monta una estrafalaria historieta con gargantas profundas y llamadas telefónicas misteriosas al objeto de arrebatarle el mérito a nuestro favorito y mal pagado confidente del CNI, belga197 (Rasmo ofreció en septiembre de 2010 una consistente explicación al respecto). En un segundo nivel, el error demuestra que en esa portada prematura se expresa el cumplimiento de una autoprofecía anunciada, no una noticia venidera.
La tarde-noche de ese lunes 6 de julio, Pedro J. Ramírez se refirió a la querella en uno de sus habituales videoblogs. Aunque en su mayor parte está dedicado a la dimisión de Alberto Saiz como director del CNI, una alusión al principio y el último medio minuto está dedicado a la noticia de portada del periódico:
Surge la esperanza de que pueda reabrise la investigación judicial de la mayor tragedia de nuestra historia contemporánea ... La gran noticia del día, de la semana, es esa querella que ultima la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M contra el comisario Manzano por ocultación de pruebas y falso testimonio. Ya que Gómez Bermúdez no cumplió su promesa de enviar 'caminito de Jerez' al jefe de los Tedax, responsable directo de que no se supiera lo que estalló en los trenes, la reacción de las víctimas abre, como digo, un rayo de esperanza en la búsqueda de la verdad. A juzgar por el borrador, va a ser una querella muy consistente. Me alegro de haber contribuido a ello con mi Yo acuso en la presentación del libro Titadyn.
Reveladoroico otra vez, visto a la luz de la reacción del diario en febrero de 2012 cuando se supo el archivo por cosa juzgada. He ahí que el Pedro J. Ramírez de 2009 presume de que su Yo acuso (España 2009) ha influido en la decisión de la AAV11-M. Y como ya sabemos, también resultó fundamental para que AES se animara a denunciar. (¿Qué mejor sitio que este para un quod erat demonstrandum tamaño familiar?). Pero, además, la mención gratuita de la expresión 'caminito de Jerez' remite sin remedio a un pasaje del prólogo de García-Abadillo:
La forma en que [Gómez Bermúdez] dirigió algunos interrogatorios, por ejemplo el de Sánchez Manzano, hacía pensar que la sentencia establecería deducciones de testimonio para algunos de los mandos policiales que intervinieron en la investigación del atentado. Algunas personas (entre ellas el abogado José María de Pablo) han mencionado la famosa frase pronunciada por Gómez Bermúdez de que ciertos testigos iban a ir «caminito de Jerez», como expresión de su voluntad de procesar a destacados mandos que habían cometido flagrantes delitos, como falsedad en documento público, falso testimonio, ocultación o manipulación de pruebas, etc. Yo mismo he oído al juez Gómez Bermúdez pronunciar esa frase y no me cabe ninguna duda de que ésa era su voluntad.
El pasaje prosigue con la no-noticia del supuesto cambio de opinión de Gómez Bermúdez a última hora y concluye así:
Sólo con el relato de los hechos que, de forma resumida, me he permitido hacer como prólogo del Informe Iglesias, sería suficiente para procesar al ex comisario jefe de los Tedax, Sánchez Manzano.
De modo que Ramírez, en su videoblog, solo estaba reconociendo un hecho que ya su vicedirector había establecido: Titadyn bastaba para querellarse contra Sánchez Manzano. Yupi, porque en 2012 dicen que no. Véase lo desdeñoso que anda el Pedro J. Ramírez de 2012 (Los dos porteros de la ley, EM, 26 de febrero) que ni siquiera recuerda el nombre exacto del libro:
Si hay una figura jurídica más detestable que la prescripción cuando los delitos son flagrantes, es la «cosa juzgada». Con el agravio adicional de que en este caso la sección 17 de la Audiencia Provincial no se refiere a la vista oral del 11-M sino a la inadmisión de otra querella mucho más genérica en la que ya estaba incluido Manzano. Aquella fue una decisión correcta porque un grupo de ultraderecha se limitó a presentar un ejemplar del libro Titadyne, disparando a bulto contra todos los funcionarios que pasaban por allí.
Ahora, porque no conviene, el libro ya no sienta cátedra. Y la nómina de supuestos culpables del Yo acuso (España 2009) ha sido degradada hasta «todos los funcionarios que pasaban por allí». Esto hay que leerlo para creerlo. Pero así de congruente es cualquier conspiranoia, una permanente huida hacia adelante mientras los ojos vueltos hacia atrás lloran por la leche derramada. No menos estupefaciente resulta que Ramírez considere correcta (!) la decisión de García de Dios de inadmitir la querella de AES que en realidad fue una denuncia (las conversaciones que sobre este particular mantuvieran del Pino y Ramírez debieron ser para encuadernarlas en símil piel), pues entre los motivos aducidos por García de Dios estaba la de cosa juzgada en relación con la vista oral presidida por Gómez Bermúdez y la casación en el Supremo. Pero ahora, según EM, lo de cosa juzgada es un asqueroso tecnicismo cuando es aplicado por la Audiencia Provincial. Me corrijo: ni siquiera se cree cuando se lee.
El Mundo como cortijo
Estas ganas de quitarse de encima Titadyn en 2012 para devaluar la denuncia de AES —y la subsiguiente decisión de la Audiencia Provincial de archivar la causa— aparecen tanto más desconcertantes cuanto que, el 19 de mayo de 2009, cuando el libro debía andar ya en distribución y para la opinión pública era solo el mítico Informe Iglesias glosado en las no-noticias, García-Abadillo convocó a sus legiones de peritos independientes y telegrafió la jugada judicial en su videoblog:
En cualquier país, tanto el informe de Antonio Iglesias como esta denuncia del perito Carlos Romero hubiera obligado, hubiera llevado a la Fiscalía a pedir la reapertura del caso. Sin embargo, no ha sido así. La Fiscalía parece que tiene muy claro qué fue lo que pasó y no quiere volver a reabrir el asunto. Este tema tiene la suficiente gravedad como para que alguien, y estoy pensando en las asociaciones de víctimas, estoy pensando en los afectados, debería de pedir ante la Audiencia Nacional que se reabriera el caso. Ya ha habido una petición por parte del abogado de Gabriel Moris, que fue otro de los peritos independientes, que denunció la aparición de una fotografía en el sumario en el [sic] que se demuestra que hubo restos de los focos de las explosiones que no pudieron ser analizados por los peritos. Pero el 'Informe Iglesias' supone, sin duda, la aportación más relevante, más importante, que se ha producido después de la sentencia de la Audiencia Nacional, modificada por la sentencia del Tribunal Supremo. Estamos ante un hecho sin precedentes. Y el sistema penal español establece claramente que, si hay elementos nuevos, el caso se debe reabrir. Tenemos un precedente histórico, que es el caso de los GAL. Esperemos que la justicia actúe.
Antes de que fuera accesible al común de los mortales, nada menos que el vicedirector del diario —y coautor del libro— aseguraba que Titadyn por sí solo debería bastar para que la Fiscalía actuara de oficio. En 2012, empero, ante la revelación —para ellos y sus clientes— de que el libro había sido llevado ante la Justicia por Altenativa Española y había salido de estampida con las páginas entre las piernas, desprecian su valor, ah no, no, buuuuh, Titadyn es una birria, «muy lejos de lo que se conoce ahora, después de dos años y medio de instrucción» (Joaquín Manso, EM, 11 de febrero de 2012). Pero no nos despistemos del fondo. En esa parrafada de García Abadillo —como en todo lo relacionado con Tidadyn— hay mucho más de lo que parece. El engaño al lector es tan monumental que ninguna explicación bienintencionada alcanza a adecentarlo. Por un lado, no cabe olvidar que la publicación del libro no fue una ocurrencia de Iglesias mediante la cual equilibrar el presupuesto familiar. Rasmo llamó la atención sobre unas declaraciones del químico en el programa La hora de Federico en la difunta LDTV, donde departió con el anfitrión y con su coautor García-Abadillo:
Si me permites, quiero añadir que sin el impulso de El Mundo, concretamente de Casimiro, me temo que este informe hubiera quedado durmiendo la siesta eterna en algún cajón. Me congratulo que haya salido a la luz.
Reafirmemos, pues, la conclusión del otro día: El Mundo es el autor intelectual. De todo. Del libro, de la denuncia —y recurso— de AES y de la querella de la AAV11-M. Pero he anticipado que hay mucho más bajo la superficie. Sí, la campaña de intoxicación a la que me referido en distintos lugares de esta serie. Según se ilustró en el primer capítulo, Iglesias no había aportado nada nuevo o distinto de lo que peritó ante el Plenario en 2007; por tanto, que García-Abadillo reclamara en su videoblog la intervención de la Fiscalía superaba lo probable. En su defecto, que él mismo dio por descontado, García-Abadillo se atrevió a recomendar a las asociaciones de víctimas que pidieran la reapertura del caso ante la Audiencia Nacional, es decir, que llevaran Titadyn a los tribunales. Lo cual hizo la AAV11-M, querellándose contra Sánchez Manzano y Marian 17632 pero con la vista puesta en una investigación más general sobre el 11-M (¿qué segundo mejor lugar que este para otro quod erat demonstrandum?). Aunque el fin inmediato era otro muy distinto.
En mayo de 2009 había que hacer mucho ruido con Titadyn, tenían que proliferar las no-noticias, había que abusar de los altavoces radiofónicos y televisivos, incordiar a los políticos simpatizantes para que despacharan cuatro desganadas frases aprovechables, generar debate ambiental, involucrar a la asociación de víctimas de cabecera, la misma que designó perito a Iglesias en el macrojuicio de 2007, la misma que la Comunidad de Madrid gobernada por Aguirre venía mimando con sus subvenciones desde 2006 (y que según rumores fue donde se recomendó entonces a la AAV11-M que tomara a José María de Pablo como abogado). Y todo ello tenía que hacerse a la vez aunque fingiendo que la coincidencia temporal era una bendita casualidad. Mas no porque hubiera ninguna esperanza real de reabrir el 11-M gracias a las nulas novedades del libro, sino porque tocaba defenderse de la demanda por vulneración del derecho al honor que Sánchez Manzano interpuso en enero de 2008 contra Pedro J. Ramírez, Casimiro García-Abadillo, Fernando Múgica, Federico Jiménez Losantos y el Grupo Unidad Editorial, editora de El Mundo, como responsable civil. Desde lo alto de esta demanda, 300.000 euros nos contemplan. Por no hablar del inherente desprestigio.
Rasmo ya detectó hace tiempo las curiosas casualidades temporales que concurrían: la primera vista de la demanda civil estaba fijada en un principio para el día 26 de mayo de 2009, y Titadyn se puso a la venta —tatachán— ese mismo día; pero la vista fue aplazada por razones procesales hasta el 8 de julio de 2009, y la querella de la AAV11-M se presentó —tatachán— ese mismo día. Así que al avispado editorialista no le quedaba otra que maravillarse ingenuamente ante semejante sincronicidad junguiana: «DOS ACCIONES judiciales coincidentes casualmente en el tiempo han resucitado la actuación judicial sobre el 11-M». Y eso que, como comprobó Rasmo, todo indica que el 'Informe Iglesias' estaba terminado a finales de 2007. Y más:
Para concluir, cabe recordar asimismo que el letrado de la AAV11M y autor de la oportuna querella de julio de 2009 contra Sánchez Manzano, José María de Pablo, ya había perfilado y anunciado exactamente los argumentos esenciales de su escrito en el programa La Linterna de la COPE, dirigido por César Vidal, el mismo día de la lectura de la sentencia, es decir, el 31 de octubre de 2007.
En efecto, no se sabe cuáles razones de peso obligaron a la AAV11-M a esperar año y medio para presentar su querella contra Sánchez Manzano y Marian 17632 y hacerlo justo el mismo día en que tenía lugar la vista en el proceso civil de Sánchez Manzano contra los periodistas de El Mundo. Qué ancho es el calendario y qué poco presupuesto tenemos para elegir días, Señor. Al día siguiente, 9 de julio de 2009, El Mundo corroboraría la pantomima que estaba ejecutando a pachas con la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M con una portada (pdf) allende los adjetivos:

No pertenece a nuestro relato explicar los pormenores de dicha demanda civil. Como tantas otras veces, los que insultaban y acusaban a los demás de haber delinquido fueron absueltos en aras a la libertad de expresión (septiembre de 2009), y la sentencia, recurrida, fue ratificada en todo (salvo en costas) por la Audiencia Provincial de Madrid (diciembre de 2010). La portada interesa a nuestro relato por otros aspectos. Para empezar, la enésima constatación de que El Mundo se cree más importante que las noticias. Eso de ahí es autobombo elevado al cubo. Para seguir, la deliberada confusión que se establece entre la demanda civil de Sánchez Manzano y la querella penal de la AAV11-M contra Sánchez Manzano, que no tienen nada que ver entre sí. En un periódico equilibrado, la jerarquía hubiera sido la opuesta: en grande la querella anunciada ya por fin presentada por la AAV11-M y en pequeño la vista por el derecho al honor vulnerado. Y para terminar, y lo más relevante, varias de las "pruebas" que el rotativo dice aportar en su causa civil le sientan como un guante a la materia que se instruirá en el proceso penal que se abrirá por la querella de la AAV11-M.
Quicir, aunque el demandante era Sánchez Manzano (y solo Sánchez Manzano), véase que El Mundo destaca que llamó a declarar como testigos en su defensa a nuestros viejos amigos los peritos independientes Antonio Iglesias y Carlos Romero Batallán, quienes calificaron de «aberrante y negligente» el informe que la perito de los Tedax hizo el 11-M. Días después, de hecho, cuando la querella de la AAV11-M fue aceptada a trámite por Coro Cillán en el Juzgado de Instrucción nº 43, los abogados de El Mundo trataron de que la querella fuera incorporada documentalmente al proceso civil por la juez Lledó Fernández del Juzgado de Primera Instancia nº 56, pero esta se negó. (Estimo interesante que exista un fósil de este episodio en un resumen (pdf) del fiasco El linchamiento de Jiménez Losantos. Dicho resumen no está entresacado del libro ni copiado del mismo; su anónimo autor mira de sintetizar el enfrentamiento judicial entre su jefe y Sánchez Manzano, y en los párrafos 2 y 3 de la segunda página le pega en toda la yema).
La confusión de intereses que refleja esa portada se aprecia todavía más claramente a propósito de uno de los documentos reseñados en el lateral izquierdo. Se trata del informe siglado 09-Q1-0025 que los abogados del diario solicitaron en enero de 2009 a la Unidad Central de Análisis Científicos de la Comisaría General de Policía Científica para ser presentado en el proceso civil, y que fue admitido por la juez del nº 56 el 13 de febrero. «Este diario ha tenido acceso a estas pruebas hace semanas, meses en algún caso, pero por respeto a la acción jurisdiccional decidió no revelarlas hasta el momento de su práctica en el juicio oral», escribía Joaquín Manso al día siguiente (EL MUNDO aporta nuevas pruebas contra Manzano para contestar a su demanda, EM, 9 de julio de 2009). Lamentablemente, Manso no explica a continuación cómo ese documento —cuya existencia, por respeto a la acción jurisdiccional, no se había revelado— pudo reaparecer mágicamente en la querella que la AAV11-M presentaba a la vez que transcurría la primera sesión de la vista oral del proceso civil. En efecto, entre las diligencias solicitadas por la asociación querellante está la de reclamar a la Comisaría General de la Policía Científica una «copia del informe 09-Q1-0025 de 4 de febrero de 2009». ¿De Pablo tiene poderes o El Mundo es un periódico pintoresco?
Mientras quedamos —eternamente— a la espera de que los diversos actores que participan en esta serie den explicaciones públicas sobre las numerosas irregularidades que se relatan, lo mejor será que en el próximo capítulo presentemos la querella de la AAV11-M y algunas de sus entretenidas circunstancias. Si el otro día consideré oportuno distinguir entre denuncia y querella para que nadie se liara, quizá resulte conveniente distinguir entre querella y charlotada.
Continuará...
Estupendo. Sigue así.
Mencionas el dato del informe 09-Q1-0025. No es sólo que se limiten a pedir copia de él (algo que hacen sólo pro forma). Ya conocen su contenido. En las páginas 12 y 13 de la querella, De Pablo recoge incluso una cita literal entrecomillada del informe. Perdón si estoy pisando algo.
Rasmo,
Gracias. No pisas nada, en absoluto. Ya sabes que es difícil mantener el equilibro cronológico en un relato de este tipo, donde se procura no adelantar acontecimientos relevantes antes de hora y todo eso. Hay que ir al compás de las fechas, o ese es mi propósito. Por eso no he destripado nada de la instrucción (aunque ha habido ocasiones) y me he conformado con traer reacciones de 2012.
Recoges, oportunamente, la referencia que hacía Iglesias al impulso de García Abadillo para la publicación del libro. La cita es de un programa de Don Federico. Se puede complementar además con el agradecimiento explícito que Iglesias incluye en la página 439 del propio "Titadyn":
"Mi agradecimiento al diario El Mundo, en la persona de su vicedirector, D. Casimiro García-Abadillo, por su interés en mi informe, que han conducido a la edición de este libro por parte de La Esfera de los Libros [...]".
No se puede decir más claro.
Estupenda serie.
Todo el quid de la cuestión es que para el Mundo et al. el 11M iba a ser un nuevo GAL y Sánchez Manzano, por lo tanto, su Amedo. La desgracia para el Mundo es que en el 11M no hay nada ilegal, a lo sumo torpezas y meteduras de pata normales por otra parte en cualquier fuerza de seguridad del mundo en la confusión y el caos de un atentado de esas proporciones. Suponiendo que el Mundo se creyera su propio delirio, cosa que no es descartable, la psicopatología tiene esas cosas, es claro que meter a Sánchez Manzano en la cárcel, es el primer paso, para así ablandarlo y que cante. Pero con un inocente, eso no funciona. Pero claro, el Mundo ha apostado mucho dinero y sobre todo prestigio a esta conspiranoia. Y en estas estamos, en esta tierra española de sostenella y no enmendalla o como decía Cela "el que aguanta, gana".
Por eso creo que artículos como el tuyo son simplemente, imprescindibles.
Cuando dentro de los años se escriba la historia de estos tiempos, los historiadores futuros te estarán agradecidos, les has dado el trabajo hecho.
Manuel
Gracias, en primer lugar. Discrepo en parte y coincido en el resto. El origen de su dedicación al 11-M no está en sus ganas de reverdecer la época dorada de sus denuncias sobre los GAL, aunque sin duda les habrá influido en sus fantasías. Esa es la parte donde discrepo. En lo otro tienes toda la razón. No hay más que acordarse de aquel brasileño que la policía de Londres mató por error cuando el 21-J (que vino precedido del 7-J), incidente que, por cierto, fue titular principal en la portada de El Mundo del sábado 23 de julio de 2005: «La policía mata a bocajarro a un sospechoso en el metro de Londres». Tiene su gracia, si se compara con todo lo del 11-M, que una de las tres entradillas de la noticia se refiriera a él como un «joven de aspecto paquistaní». Por culpa de alguna de esas inevitables imprecisas primeras informaciones, en el 11-M se han construido universos paralelos.
¿Le ocurre algo a la web de desiertoslejanos? no puedo leer los enlaces a esa web. Un saludo y gracias.
Robinson, yo llevo una semana sin poder entrar en desiertoslejanos.com. Espero que no haya habido muchas exclusivas en estos días. Me han sugerido que es problema de Vodafone (en casa tengo este operador) pero en el trabajo me pasa lo mismo (no se quien es el operador).
Manel, yo también he escrito sobre el desprestigio que para El Mundo supondría retractarse pero, ¿sería menester? Es decir, en lugar de seguir sacando portadas, informaciones que a los dos días se demuestran averiadas, destinar recursos y tiempo a intentar sostener la conspiranoia, ¿no bastaría con, simplemente, dejarlo correr y olvidarse poco a poco del tema (los españoles rápidamente olvidamos) en lugar de seguir alimentándolo periódicamente? ¿Se sigue en ello únicamente por no admitir un empecinamiento erróneo que, a mi entender, ni siquiera sería necesario? ¿Qué le supone a PedroJota, en términos de difusión de su diario y económicos, persistir en ello y qué diferencia hay para su periódico entre los dias en que hay conspiranoia y los que no?
No se, a veces mi otro yo conspiranoico se imagina cosas muuuuuuuy raras. Aunque de momento no le hago mucho caso.
Gracias Flashman, al ver tu respuesta se me ha ocurrido una solución que me ha funcionado. Entra en vtunnel.com y ahí pon la url a la que quieres acceder. No va muy bien que digamos, y es posible que en más de una ocasión tengas que refescrar la página, pues no siempre funciona a la primera, pero bueno, es una opción. Si alguien conoce una mejor le agradecería que lo dijese, siempre y cuando a Manel no le moleste, pues esto que comento se sale del tema, pero es que no sabía a quien preguntar.
Sólo como curiosidad (a no ser que alguien le quiera o le pueda sacar más punta), el resumen de El Linchamiento que enlazas no es de un anónimo, sino de Ángela Martialay, periodista de la COPE ("amartialay" es el autor que consta en las propiedades del documento).
Un saludo y a esperar la continuación.
A mí me funciona el foro. Días atrás decían estar de obras, así que igual tenéis problema por eso.
ElKoko,
El autor del resumen sigue siendo anónimo. Las propiedades solo indican en el ordenador de quién se ha hecho el pdf.
No exactamente, Manel. El autor de las propiedades de un PDF (creado con PDF Creator) es el nombre de usuario con el que se ha iniciado sesión en el ordenador; puede que el usuario no tenga contraseña o que la deje a otras personas, pero sin iniciar sesión (como usuario) no se puede crear el PDF (ni en Windows ni en Linux ni en Mac).
ElKoko
Has dicho sustancialmente lo mismo que yo. Que se ha creado en el ordenador de alguien, que puedes ser tú o, cuando te vas a hacer un recado y dejas el ordenador encendido, el que se sienta a tu lado. Pero como el texto no está firmado, pues es anónimo.
Flashman,
Comprendo y comparto lo que dices, pero ahora plantéatelo en términos de influencia y poder. Por más exótico que nos parezca a nosotros, hay cientos de miles de personas que creen, en mayor o menor grado, lo que El Mundo y su director cuentan 'del 11-M'. Dado que superar a El País parece todavía una quimera, con este nicho fuertemente dependiente consigue un eco social sin proporción real con la verdadera tirada de ejemplares y una gran capacidad de influir políticamente, puesto que los políticos del PP y UPyD no están por la labor de contrariar a los cientos de miles de ese nicho y ceñirse a los hechos. Si el personaje es mediático y autobombero por naturaleza, y vaya si lo es, renunciar al "liderazgo del 11-M" puede ser visto como un error, aunque intelectualmente no tenga un pase.
Je, je, eso mismo decían los peones ante el rastro de cookies de páginas islamistas que se encontraron en el ordenador de El Chino; pero bueno, aceptemos que en la COPE son muy "desprendidos" y dejan las contraseñas a sus compañeros
No me malinterpretes, paisano. No digo que no sea obra de Martialay (o de cualquier otro periodista de la COPE en la que Losantos ya no trabajaba cuando publicó el libro). Solo digo que no podemos asegurarlo y que el texto carece de firma.
Tranquilo, hombre, si entiendo perfectamente las precauciones, pero como buscando por ese apellido y esa emisora (Martialay COPE) el primer enlace que me sale en Google es http://www.lacope.es/tag/ngela-martialay/ y las noticias que aparecen allí son las que son...