HispaLibertas NG | El buque negro
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Antonio García


Tenía el pelo alborotado y un peine en su mano derecha. Con la izquierda, acarició la pared frente a la que se encontraba en busca de una respuesta: «Sin espejo, ¿cómo sabré hacia qué oreja debo dirigir el flequillo?».

Más grave aún que el modelo que usa como referencia es quien lo propone.
En LD y alrededores siempre han tenido claro que el camino a seguir lo marcan los forofos del fondo contrario. Imitar «sin complejos», dicen, pero es la misma fascinación por el rival que se aprecia a menudo en el discurso antiamericano o anticlerical.
Peor que eso es el hecho de que hay gente que cada vez que abre la boca es para que suba el pan. O la prima de riesgo.