HispaLibertas NG | Deportes
|
Antonio García
La selección española de fútbol se clasificó ayer miércoles para la final de la Eurocopa 2012 que se disputa en Polonia y Ucrania. En semifinales, el combinado de la RFEF que dirige Vicente del Bosque derrotó a la selección de Portugal en la tanda de penaltis (2-4) tras finalizar el tiempo reglamentario y la prórroga sin goles.
España disputará así su tercera final consecutiva en un torneo de relevancia (excluyo la Copa Confederaciones de 2009) tras proclamarse campeona europea hace cuatro años y mundial hace dos. Solo Alemania, entre 1972 y 1976, había encadenado hasta ahora tres finales consecutivas (Eurocopa Bélgica '72 - Mundial Alemania '74 - Eurocopa Yugoslavia '76) si bien solo ganó las dos primeras. La Roja puede mejorar dicho registro si consigue la victoria el próximo domingo 1 de julio en el estadio Olímpico de Kiev.
Su rival en la final saldrá del duelo entre Alemania e Italia que esta noche tendrá lugar en Varsovia, Polonia. De clasificarse la Mannscchaft se repetiría la final del último europeo, algo que no ha sucedido desde que la fase final del torneo se disputa con el formato actual. Si el vencedor es Italia, España cerraría su participación en la Eurocopa enfrentándose al mismo equipo ante el que se estrenó hace unas semanas.
La estrategia defensiva de Del Bosque da sus frutos
La llegada de Vicente del Bosque al banquillo de la selección sustituyendo a Luis Aragonés tras el éxito de 2008 suscitó numerosas dudas sobre la elección de la RFEF. Luis había conseguido alcanzar el éxito tras décadas de fracaso y decepción con un equipo que maravilló con su juego y se proclamó campeón europeo liderando las estadísticas ofensivas: España fue en la Eurocopa 2008 el equipo que más goles marcó, el que más veces llegó al área rival y el que más veces remató a puerta además de contar en sus filas con el máximo goleador del torneo celebrado en Austria y Suiza (David Villa).
Con Del Bosque la estrategia varió. Si bien se mantuvo el gusto por la posesión del balón y el pase en corto, el trabajo defensivo cobró más importancia. El trabajo de contención en el centro del campo que en la selección de Luis realizaba Marcos Senna en solitario pasó con Del Bosque a ser responsabilidad de dos jugadores: Sergio Busquets y Xabi Alonso.
El doble pivote por delante de la defensa (por supuesto de cuatro jugadores) es la seña de identidad del técnico salmantino, que no ha dudado en presumir de estrategia y reconocer que sus jugadores han conseguido llevar al césped su idea del juego.
Apoyado en una labor de presión que anula a sus rivales, Del Bosque consiguió para España el primer Mundial de su historia y lo hizo igualando un récord que ostentaba hasta 2010 la selección con más tradición defensiva de la FIFA, Italia: ser la campeona del mundo que menos goles recibió para lograrlo.
Y para muestra, otro botón. España se convirtió en Sudáfrica en la selección que menos goles necesitó marcar para levantar la Copa del Mundo. Ocho tantos bastaron a los de Del Bosque, lejos de los once que marcaron Inglaterra en 1966 y Brasil en 1994 y que hasta entonces permanecían como ejemplo de economía goleadora.
Sigue la racha
En Polonia y Ucrania las cosas no han cambiado, ni en el juego ni en el marcador. España se ha plantado en la final siendo la selección menos goleada (un solo tanto en contra) y la que menos ocasiones concede a sus rivales mientras las estadísticas ofensivas (número de victorias, goles a favor, máximos realizadores) quedan en manos de otros.
El trabajo defensivo de Arbeloa anulando a rivales de la entidad de Ribéry o Cristiano Ronaldo, la seguridad de la pareja de centrales Ramos-Piqué, la adaptación del debutante Jordi Alba y el despliegue de facultades que realizan en cada partido Busquets y Alonso son la clave de un equipo que incluso ha renunciado a jugar con un delantero centro de referencia.
Una seguridad acompañada de resultados que sirve a Del Bosque para enfrentarse a las críticas que reclaman una mayor presencia en el equipo español de jugadores como Juan Mata, Fernando Llorente (ni el primero, reciente campeón de la Champions con el Chelsea inglés, ni el segundo, estrella de un Athletic subcampeón de Copa y Europa League, se han estrenado en esta Eurocopa), Álvaro Negredo, Santi Cazorla o Fernando Torres.
Una estrategia que podría servir a Vicente del Bosque para completar un palmarés sin parangón en la historia del fútbol ya que ningún técnico ha conseguido hasta la fecha sumar los cuatro títulos más deseados: Liga y Champions como técnico de un club y Mundial y Eurocopa (o título continental equivalente) como seleccionador nacional. Al entrenador salmantino solo le falta este último y dentro de unos días puede conseguirlo.