Lunes, 30 de Agosto de 2010
primer periódico ciudadano de españa
La izquierda actual es una ideología profundamente reaccionaria, que no ha sabido adaptarse a la realidad de los últimos 50 años. Nada que ver con progreso. Que gran parte de la derecha española sea para darle de comer aparte no explica los vergonzantes niveles de zafiedad que se gastan sus opositores. La izquierda es un producto de márketing muy degradado (y exitoso) dividido en dos nichos de mercado, unidos principalmente por pan y circo (¿quién es el dueño absoluto del
España era la única nación occidental que seguía, hasta ahora, sin adaptar su legislación a los nuevos retos del terrorismo islámico. Reino Unido, Francia, Italia, Alemania o Bélgica en nuestro entorno más cercano, junto a Estados Unidos, Canadá o Australia entre los aliados tenían hechos sus deberes; España no. Si bien los protocolos de actuación ante atentados terroristas fueron actualizados a mediados de 2006, las principales reformas de orden legislativo estaban pendientes. El 23 de junio de 2010 se ha
A los chicos y chicas de la generación actual les habíamos negado el orgullo de ser lo que son, de sentirse parte de un clan y defender los valores de su tribu. Han crecido en medio de disputas que les son ajenas, incomprensibles, cosas de viejos rancios etiquetando a diestro y siniestro según arcaicos convencionalismos. En realidad, toneladas de caspa disimulando intereses económicos.
No han tenido su Numancia ni sus Navas de Tolosa, tal día como este 16
Si sales a la calle en minifalda te hostio hasta cansarme, le decía Pepe, su Pepe. Porque mi Pepe es bueno -contaba Soledad antes de su asesinato- a veces tiene sus prontos pero es mío y me quiere. Además, aquellas minifaldas que me ponía de soltera eran un poco guarrindongas, y mi Pepe no quiere que en la treintena parezca una buscona.
Coín es un pueblo de Málaga donde no bajan de 30º a la sombra. En los últimos
Duda existencial que atenaza a los españoles: ¿cómo saber si se es progre o de la caverna? Vas por la calle y te encuentras a un tío, puño en alto y pañuelito palestino, vendiendo bolas chinas serigrafiadas con la republicana tricolor, contra el embargo americano a Cuba. Es un progre. Cruzas de acera y te asalta otro que vende toritos de Osborne sin pelotas, con el himno nacional y una estampita de Santa Teresa, para las madres solteras del Perú.
Hemos visto, atónitos, lo que jamás pensé que verían mis ojos: una turba de universitarios neonazis buscando judíos en la Autónoma de Madrid, islamofascistas amenazando a una funcionaria para que dijera dónde está el judío, cualquiera, y linchando a un señor que pasaba por allí (vino a hablar de renovables y tecnologías limpias) porque le oyeron decir dos palabras en hebreo. Con el rectorado y la policía tocándose las pelotas a dos manos.
El himno para el Orgullo Gay de
Me ofende que Javier Krahe cocinara un Cristo hace seis años. Hiere mi sensibilidad. No me importa que el ex de La Mandrágora fuera un señorito del Barrio Salamanca y Colegio del Pilar, cada cual purga sus pecados originales como puede, mas me ofende aunque Krahe fuera el mismísimo Alonso Quijano recitando a Quevedo. Me ofende, es verdad, y me aguanto, y se lo agradezco porque lo auténticamente ofensivo es que hacer una sátira sea delito.
Que Rubianes (rip)
La operación Free the Terrorist de la Flotilla de Hamas está siendo, de momento, un éxito. Se van cumpliendo los objetivos marcados. Israel, un país en estado de guerra permanente contra todas las dictaduras que lo rodean y contra decenas grupos terroristas, ha caído en la provocación llegando, como es habitual, mucho más lejos de lo que esperaban los propios yihadistas. Hamas consigue, si no finiquitar, sí al menos entorpecer las conversaciones de paz, perjudicando a Mahmud Abbas y
Mientras lo apuñalaban, caído en el suelo, gritaba: ¡Aún estoy vivo! ¡Aún estoy vivo! Tan vivo estaba que los conjurados se aseguraron de su muerte ensañándose. Hasta la joya de la corona, entre las piernas, recibió el cuchillo. Calígula se lo había ganado a pulso y terminó allá donde se amargan los pepinos, donde el mar no se puede concebir. No hace falta que Zapatero vaya tan lejos, con volver a León vale. Mejor a la Venezuela bolivariana, o que
Son días de delirio tremendista. Los llamados “analistas” (nada que ver con Tácito), que otrora fueran historiadores, pensadores, periodistas y otras profesiones muy dignas, pugnan ahora por ver quién la dice más gorda, siguiendo una escuela que abrió y cerró Jiménez Losantos con mucho más arte y gracia que sus esforzados imitadores, diestros o zurdos. Ahí están, compitiendo con Belén Esteban, el que diga más veces “fascista” gana. O con cara compungida, declarando la muerte de la democracia porque al